¿Cómo le digo que debe adelgazar?

Mi pareja ha ganado peso (o mi madre, o mi amigo...). ¿Cómo le digo que debe adelgazar?

Mi pareja ha ganado peso (o mi madre, o mi amigo...). ¿Cómo le digo que debe adelgazar? Seguro que tu ser querido también se ha dado cuenta. Pero no es recomendable decirle a alguien de forma directa “deberías ponerte a dieta”, porque lo más importante es respetar la predisposición del otro al cambio.

 

“Sabemos que decirle a alguien que debe adelgazar es más que contraproducente. Podríamos llegar a crear un rechazo al tema o incluso a que se rebelen si somos demasiado insistentes. Y aún peor, podríamos incluso favorecer el efecto contrario. Hay muchos casos de personas con sobrepeso u obesidad que se sienten tan presionadas por su entorno que, en lugar de mejorar los hábitos alimenticios, acaban por tener verdaderos problemas en su relación con la comida”, explica Esther Farré, coach nutricional de entulinea de Weight Watchers.  

 

¿Cuándo plantearlo? El inicio del año, el final de la Semana Santa y de las vacaciones son las épocas más propicias, porque estamos dispuestos a cambiar hábitos, cuidarnos, ponernos a dieta... El mejor momento para hablar es cuando la otra persona saca el tema.

La conversación

Lo ideal es abordar la conversación de manera indirecta y coloquial para que nuestro amigo o pariente se manifieste sobre el asunto. Una buena manera sería iniciando la charla en primera persona del plural. Por ejemplo: “Durante las vacaciones todos hemos ganado algún kilito que, cuanto más pronto nos quitemos de encima, mejor’”. Puedes comentar sobre algún artículo que hayas leído al respecto y esperar a que se manifieste. Es muy importante que el tono siempre sea amable y con mensajes positivos.

 

“Hay una frase que yo uso mucho en mis sesiones de coach nutricional: ‘Todos somos delgados y con tipos estupendos, lo que pasa es que a veces se nos ponen encima unos kilitos de más que no dejan verlo. Pero eso tiene solución y es algo que por suerte nos podemos quitar de encima y para siempre’”, apunta la experta.

Mensajes prohibidos

Hay que descartar los mensajes negativos, despectivos y la crítica sobre su actitud o su modo de alimentación. No se puede ayudar a nadie echándole en cara lo que hace mal. Tampoco es aconsejable utilizar el “deberías”, porque puede conducir al rechazo. La palabra “gordo/a” está fuera de lugar y hace daño. Podemos sustituirla por “esos kilitos de más que llevamos encima y no nos hacen falta para nada”, y siempre con un mensaje de refuerzo positivo.

 

Mejor en otro momento

Si planteas el tema y notas rechazo, lo mejor es dejar pasar un tiempo (un tiempo de verdad, no unas horas). Es nuestro ser querido quien debe dar el paso y debe saber que estaremos ahí como apoyo.

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