Cómo lidiar con la frustración

Cuanto mejor la manejemos, menos nos costará superarla.

¿Quién no la ha sentido alguna vez, tanto en el ámbito personal como el laboral? Se trata de una emoción inherente a la vida, así que, cuanto mejor la manejemos, menos nos costará superarla.

Se define como el sentimiento de fracaso y decepción que aparece ante un deseo no cumplido o una necesidad insatisfecha. Puede darse en cualquier área de la vida (económica, afectiva, amorosa) y cuando ocurre parece que todo se nos derrumba, que aquello por lo que hemos luchado tanto tiempo no da los resultados esperados; y, lo peor, que quizá no los dé nunca. Surgen entonces emociones como el dolor, la angustia y la pesadumbre, todas ellas negativas y con importantes consecuencias sobre nuestra salud y sobre nuestra vida en general.

La frustración nos quita las ganas de seguir adelante, la fuerza para levantarnos una vez más y continuar, y eso es algo que necesitamos cada día. Por eso, quien la maneja más o menos bien tiene mucho ganado. Entre quien tiene las armas para reponerse rápidamente de un contratiempo y quien se deja llevar por el enojo media un abismo. No digamos entre aquél y quien reacciona con resignación y tristeza. Una persona triste se vuelve melancólica, retraída, solitaria. Se ha resignado ante la situación negativa que le ha tocado vivir y permite que su vida gire alrededor del aislamiento y la introversión. Pero esto no tiene por qué ser siempre así. Hay maneras de ir logrando poco a poco una mayor tolerancia a la misma.

Primero debes saber que ningún ser humano tiene el poder de salvarte, no cometas el error de poner expectativas excesivas en las personas porque, lo quieran o no, tarde o temprano te fallarán.

Después, aumenta tu círculo de contactos y no esperes nada de nadie, de esa manera serás libre y podrás disfrutar de relaciones interpersonales sanas.

Por último, recuerda que nuestro corazón es el asiento de las emociones y el que controla realmente nuestra vida: por eso es tan importante cómo nos decimos a nosotros mismos las cosas. Y es que cada mañana, al levantarnos, podemos tomar la decisión de ser felices, de disfrutar de la vida y de un día maravilloso y no dejar que la frustración nos invada ante el primer problema que aparezca.

 Pautas para conseguirlo:

1. Tienes que lograr ser líder de tu propia vida.

2. Cree en ti misma siempre.

3. Dedícate tiempo y cuídate.

4. Sé tenaz y determinada.

5. Haz una lista con los objetivos que todavía no has alcanzado y ve por ellos.

6. Busca caminos alternativos.

7. Acepta los obstáculos que se presenten y sigue tu camino: no perderás el tiempo inútilmente.

8. Date permiso para equivocarte: no pasa nada.

9. Libérate del sentimiento de culpa: es uno de los que más nos hacen sufrir y no sirve de mucho.

10. No pongas expectativas sobredimensionadas en ninguna persona ni en ninguna circunstancia y disfruta de lo logrado hasta ahora.

Continúa leyendo