Cómo madrugar sin morir en el intento

Prueba estas 5 rutinas.

Si eres de las que te toca madrugar cada día para ir al trabajo o para algún quehacer, te interesará conocer algunos trucos para que alzarse, cuando ni siquiera es de día, no se convierta en un drama. Está claro que el café ayuda a empezar la jornada con energía, pero nosotras te damos algunos consejos para que los apliques a tu rutina y que harán tus despertares menos sufridos. Toma buena nota. 

 

10 minutitos más… ¡Error! ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Todas hemos atrasado el despertador cuando ha sonado a primera hora. Los expertos lo consideran un error, ya que sostienen que es un “autoengaño, que solo hace darnos sueño ligero y de poca calidad, no reparador. Además, es un desencadenante de llegar más tarde de lo habitual al trabajo.

 

Una mala costumbre que tendemos a tener es la de dormir de más los fines de semana. Según los expertos, descansamos una hora extra respecto a los días laborables. Esto es un error, ya que altera los ritmos circadianos y propicia que el lunes nos cueste mucho más madrugar. Acostumbra a dormir siempre las mismas horas.

 

Lávate la cara con agua fría. Sí, en invierno hay que echarle valor para hacerlo, pero nos ayudará a estar más espabiladas el resto del día. Una explosión de adrenalina hace que suceda.

 

Dormir con las ventanas entreabiertas. No es mala idea, sin llegar a que nos moleste la luz. Pero la luz natural funciona como alarma perfecta para nuestro cerebro, que interpreta que ha llegado el momento de levantarse.

 

Por último, bebe agua antes de dormir. Las personas que permanecen hidratadas durante las horas de sueño se levantan menos fatigadas y con más energía.

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