Los secretos para preparar la mejor ensalada

A la hora de preparar una deliciosa ensalada, no te limites a la lechuga de siempre. Hay otras posibilidades para hacerlas más variadas y vistosas. Descúbrelas.

Si quieres disfrutar de la mejor ensalada, solo tienes que elegir la variedad de hojas que mejor se adapte a tu gusto y aliñarlas en el último momento. Luego ya solo tienes que buscar buenos y ricos acompañamientos para hacer una ensalada nutritiva y deliciosa. No te quedes en la clásica lechuga y tomate (que son ingredientes deliciosos pero pueden llegar a aburrir) e incorpora a tu selección de verduras alimentos ricos en proteínas (pollo, atún, queso...), legumbres cocidas o algún fruto seco. También puedes animarte con alguna fruta, desde el clásico aguacate que funciona bien en el 99 % de las ensaladas como tirar a algún fruto rojo o de hueso para dar un toque dulce. En la variedad está el gusto y si experimentas y buscas ensaladas diferentes no te parecerá un plato insípido ni aburrido.

Por supuesto si te preparas una ensalada para llevar al trabajo, es básico aliñarla en el momento de tomarla, para que todos los ingredientes estén perfectos. Atrévete a probar y descubre un universo de sabores diferentes. Te damos algunas ideas infalibles para combinar cada tipo de lechuga.

Rúcula

La rúcula puede utilizarse como ingrediente de una ensalada o, si se pican sus hojas, como condimento de algunos platos como sopas, pizzas... La rúcula, con sus hojas dentadas y su sabor algo picante y ligeramente amargo, aporta un toque de frescor a los sandwiches de queso. Incluso es una gran alternativa para sustituir a la albahaca en un pesto. Con esta salsa puedes desde hacerte un plato de pasta épico, hasta aliñar una ensalada de una forma diferente.

La rúcula está deliciosa  en tortilla con algunos trocitos de beicon y resulta indispensable en ensaladas en las que se mezclan distintas hojas. Alíñala con aceite perfumado y vinagre balsámico. Un capricho.

Achicoria

Podemos encontrar distintas variedades de achicoria de ensalada: el pan de azúcar que se parece más a una lechuga; la catalogna con hojas delgadas, dentadas y verde oscuro; el cicorino, muy utilizado en Italia y el radicchio o achicoria de Verona, de color rojo y oscuro con nervios blancos. Todas las achicorias tienen en común su sabor amargo pero exquisito.

Romana

Esta lechuga crujiente y deliciosa resiste mejor el calor que la iceberg. Sus largas hojas son perfectas para los amantes de la ensalada César, servida con un huevo cocido y unas tiras de parmesano y anchoa. ¿Te gustaría aprender a prepararla? No te puedes perder este vídeo con el paso a paso para preparar una ensalada absolutamente espectacular.

Cogollos

Todo es aprovechable en este corazón de ensalada. Sus hojas, espesas y apretadas, hacen que estos cogollos cortados en trozos resulten perfectos para servir con una ventresca de atún, anchoas, dados de beicon o en una ensalada variada. Sírvelos también con unos dados de tomate y cubiertos con salsa de yogur.

'Mezclum'

Esta mezcla no es más que una variada selección de hojas que cambia ligeramente según la marca que lo comercialice y la estación. Puede incluir escarola, lechuga rizada, hoja de roble, achicoria, rúcula… Un delicioso festival de colores y sabores que podrás degustar como entrada, aderezado con un chorrito de aceite de oliva, finas hierbas y queso de cabra templado.

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