Cómo prevenir la salmonelosis

La mitad de las intoxicaciones alimentarias se producen en el hogar. Es indispensable una correcta higiene en la manipulación y el consumo de alimentos para poder evitarlas. Te damos unos consejos.

La falta de higiene en la manipulación y consumo de alimentos y la ingesta de productos en mal estado son causas habituales de las infecciones alimentarias. Los síntomas (diarrea, vómitos, fiebre, dolor abdominal y dolor de cabeza) aparecen entre las 12 y 36 horas después de haber ingerido un alimento contaminado y persisten de uno a cuatro días.

Una bacteria, culpable

La salmonelosis, una de las infecciones más frecuentes durante el verano, está provocada en la mayoría de los casos por la bacteria salmonella enteriditis. La enfermedad se contrae por la ingesta de alimentos o agua contaminada con la bacteria, o a través de manipuladores de alimentos que pueden ser portadores sanos; es decir, transmiten la enfermedad aunque no tienen síntomas de infección. Una vía frecuente de transmisión de la salmonella enteriditis son los huevos crudos o poco cocinados. También las comidas manufacturadas tienen riesgo de transmisión, especialmente los productos lácteos: helados, cremas y natas.

10 medidas a tomar

El Instituto de Estudios del Huevo recuerda las precauciones a tomar cuando manipulamos los huevos, para evitar su contaminación.

1. Cómpralos con la cáscara intacta y limpia, procedentes de granjas controladas y que cumplan la normativa sobre etiquetado y marcado del código de trazabilidad en su cáscara.
2. Respeta la fecha de consumo preferente que está impresa en la etiqueta del envase del huevo.
3. No laves los huevos antes de meterlos en el frigorífico, sino antes de ser consumidos.
4. No separes las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo; usa un accesorio especial.
5. No rompas nunca los huevos en el borde de los recipientes donde los vayas a batir. Por razones de higiene, el recipiente de batido debe emplearse únicamente para esta operación.
6. Procura cuajar bien las tortillas y mantenlas en refrigeración hasta su consumo.
7. Prepara la salsa mayonesa con la máxima higiene posible y consérvala en el frigorífico hasta su consumo. No la guardes ni la consumas de un día para otro.
8. No dejes nunca los huevos, ni los alimentos que los contengan, a temperatura ambiente.
9. Conserva siempre en el frigorífico los pasteles, natillas, salsas, etc., y tómalos en las 24 horas siguientes a su elaboración.
10. Evita el contacto de alimentos crudos o poco cocinados con alimentos listos para comer, ya que puede producirse una transmisión de microorganismos de un alimento a otro (contaminación cruzada).

Los huevos, mejor pasteurizados

En España está prohibido legalmente, desde el año 1991, utilizar huevos no pasteurizados para la elaboración de mahonesas y salsas en restauración colectiva. Para cocinar alimentos de consumo inmediato en los que figure el huevo como ingrediente, especialmente mahonesas, salsas y cremas de elaboración propia en restaurantes, cafeterías, bares, pastelerías, repostería, comedores y cualquier otro establecimiento que elabore o sirva comidas, habrá que sustituir el huevo por ovoproductos pasteurizados y elaborados por empresas autorizadas para esta actividad, excepto cuando estos alimentos hayan sido sometidos a un posterior tratamiento térmico que no sea inferior a 75ºC.

3 consejos de higiene en la cocina

- Limpia los utensilios y superficies cada vez que manipules un alimento diferente.
- Cocina los alimentos mediante tratamientos prolongados a altas temperaturas (fritura, horno, guido…) puesto que es el método de higienización más eficaz.
- Recuerda que existen productos de limpieza, encimeras, neveras e incluso interruptores que contienen elementos antibacterias que facilitan las correctas condiciones de higiene en la cocina.

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