Cómo saber si tienes anemia

Siempre cansada, ¿y si es anemia? Es muy frecuente escuchar esta pregunta. Pero, ¿sabes realmente lo qué es y qué implica?

La anemia es una enfermedad en la que la sangre tiene menos glóbulos rojos de lo normal. También se presenta anemia cuando los glóbulos rojos no contienen suficiente hemoglobina, una proteína rica en hierro que le da a la sangre el color rojo y que permite a los glóbulos rojos transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

Aunque el cansancio es el síntoma más usual, también puede provocar dificultad para respirar, mareos, dolor de cabeza, frío en manos y pies, palidez o dolor de pecho. Pero la anemia puede ir más allá y traer complicaciones, como arritmias e incluso producir insuficiencia cardiaca.

No existe una única anemia, hay varios tipos. Los más habituales:

Anemia ferropénica: es la anemia por deficiencia de hierro y la más común de todas. Constituye aproximadamente el 50 % del total de los casos. Resulta de la ingesta insuficiente o de la mala absorción de hierro por parte del organismo.

Talasemia: es un tipo de anemia hereditaria que destruye los glóbulos rojos de la sangre.

Anemia aplásica: es una enfermedad en la que la médula ósea no produce cantidades suficientes de células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos y plaquetas ).

Anemia hemolítica: en la anemia hemolítica los glóbulos rojos se destruyen y son expulsados del torrente sanguíneo de forma prematura. La anemia hemolítica se hereda o se adquiere.

Anemia falciforme: es hereditaria. Los glóbulos rojos adoptan el aspecto de una hoz, en lugar de ser circulares. Este cambio de aspecto hace que el flujo de sangre a los tejidos corporales se ralentice o se bloquee.

Anemia perniciosa: es causada por la mala absorción por parte de los intestinos de la vitamina B12, que permite que el organismo genere más glóbulos rojos.

Anemia de Fanconi: es hereditaria, poco común, y afecta a la médula ósea. La producción de células en la sangre (glóbulos rojos, blancos y plaquetas) disminuye. A alrededor del 10 % de los afectados se les diagnostica leucemia.

Pero, ¿cómo saber si realmente tienes anemia?

Además de la exploración del paciente, con inspección, palpación, percusión y auscultación, una analítica de sangre nos ayuda a comprobar los niveles de hemoglobina, el hematocrito, el hierro, y la ferritina. También el volumen corpuscular medio, la hemoglobina corpuscular media y muchos más datos con un simple hemograma. Por ello es vital acudir al médico ante cualquier síntoma.

Según el tipo de anemia, el especialista te recetará un tratamiento u otro. Los preparados con hierro, ácido fólico y vitamina B12 son típicos.

En cuanto a la prevención, una buena alimentación y un chequeo sanguíneo anual son básicos. Hay que comer carne roja, ya que la anemia afecta también a personas vegetarianas estrictas, que no consumen mioglobina en la ingesta. La mioglobina está en las carnes, especialmente vacunas y porcinas. También los frutos secos y las legumbres se pueden incluir en una dieta preventiva.

Por: Dr. Agustín de la Fuente, Médico General y experto de Doctoralia.

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