¿Convives con alguien que padece intolerancias alimenticias?

El tradicional menú para toda la familia comienza a extinguirse por el creciente número de personas que padecen alguna sensibilidad alimenticia.

Lo primero es tener en cuenta la diferencia entre una intolerancia y una alergia. En el primer caso bastará con que la persona afectada no ingiera los alimentos a los que tiene esa sensibilidad (en mayor o menor medida), pero cuando es una alergia el paciente puede surfrir todo tipo de reacciones (internas y externas) si tiene contacto con el alimento.

Hoy en día las intolerancias más comunes son a la lactosa, al gluten, al huevo y los frutos secos. Bastará con tener alternativas en la cocina, siempre disponibles, para que tanto tú como la persona podáis consumir el mismo plato aunque sea con ingredientes distintos.

También puedes probar a ver qué tal te sienta o si te gusta la versión de tu acompañante. Quizá descubras un mundo que te atraiga y puedas adaptar la alimentación de tu casa para todos.

Si tu acompañante es un amigo o amiga, es posible que preparéis cosas distintas, pero si por el contrario es tu pareja y quieres disfrutar de su compañía y compartir platos y recetas sería interesante que probases a ver si puedes 'acoplarte' de vez en cuando a sus ingredientes alternativos.

Cada vez existen más restaurantes con opciones en la carta sin gluten, sin lacteos, sin huevo, sin marisco...pero los que lo padecen, agradecen que de vez en cuando se comparta con ellos y sobre todo, y pase lo que pase, que nunca se sientan como 'bichos raros'.

Continúa leyendo