¿Cómo te afecta el cambio de hora?

Este fin de semana toca cambiar la hora. Te desvelamos qué efectos tiene en nuestro organismo y te damos algunos consejos para que no te afecte.

Solamente son 60 minutos, pero numerosos estudios demuestran que el cambio de hora (tanto en otoño como en primavera) afecta a nuestro organismo, sobre todo a ciertos sectores de la población. Te contamos algunos de sus efectos.

Al corazón y al cerebro

Diversos estudios han demostrado que esta alteración en nuestros relojes tiene consecuencias a nivel cerebral y cardiovascular. Los primeros días después de retrasar la hora el riesgo de infarto es un 10 % menor, mientras que cuando la adelantamos en primavera aumenta en un 10 %.

Problemas neurológicos

Aquellas personas que tienen tendencia a sufrir episodios de migrañas o jaquecas son más vulnerables a padecer síntomas durante las transiciones al horario tanto de invierno como de verano.

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¿A quién afecta?

Todos sufrimos, en mayor o menor medida, esta alteración. Pero hay ciertas personas que se ven más afectadas. El cambio de luz puede provocar más cansancio y problemas en el sueño a niños y a ancianos, ya que su cerebro se muestra más sensible a estas modificaciones.

Depresión y ansiedad

Las personas que sufren depresión pueden manifestar un aumento de los síntomas en la transición al horario de invierno, mientras que aquellas que sean más vulnerables a la ansiedad se ven más afectados en el cambio de hora en primavera. Aquellos que padecen de insomnio también tienen más probabilidades de sufrirlo en los dos cambios.

¿Cuándo lo notamos más?

¿En primavera o en otoño? Parece que nuestro organismo se adapta peor a la transición al horario de verano que al de invierno, es decir, puede sufrir más alteraciones cuando adelantamos la hora. La pérdida de estos 60 minutos nos puede provocar mayores dificultades para conciliar el sueño y para descansar.

Que no te afecte...

Te traemos algunos consejos para que no notes tanto el cambio de hora:

- Acostumbra a tu cuerpo: Los días previos puedes hacer cambios graduales de hora (de unos 10 minutos) para que tu organismo no sufra la alteración de hora. Los niños y las personas mayores también lo agradecerán.

- Evita la cafeína y el alcohol: Para no agudizar los posibles problemas para conciliar el sueño, no consumas alimentos con cafeína y alcohol.

- Adapta tus comidas: No modifiques solamente tus horarios de descanso, también los de las comidas, para ayudar a tu cuerpo a acostumbrarse con mayor facilidad.

Irene

Irene Sastre

Irene Sastre

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