Así es como el vino afecta a tus dientes

Es cierto que hay estudios científicos que hablan en sentido positivo, pero conviene abogar por la moderación de su consumo.

Pexels
Pexels

El vino es uno de los productos que más ruido provoca en el universo de la alimentación. No así en la gastronomía, donde el consenso es mayoritario sobre sus virtudes, pero en la alimentación, un área más amplia porque abarca más allá del placer y se adentra en la salud, ya no existe tal consenso.

De hecho, al ser una bebida alcohólica, su consumo ya de por sí debe ser muy moderado, pero no se trata de adentrarnos ahora en el debate amplio de “vino sí vs vino no”, sino de aclarar un aspecto puntual del mismo, una de las muchas aristas que tiene este debate: ¿cómo afecta esta bebida a la salud bucodental?

En los últimos años se han publicado estudios que han abierto la puerta a esta cuestión. Dos de ellos en concreto han sido publicados en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry y provienen de fuentes fiables: el primero de ellos, a cargo del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación de la Universidad Autónoma de Madrid, y el segundo, por parte de un grupo investigadores de la Universidad de Pavia (Italia). Ambos sugieren beneficios para la salud de la boca derivados del consumo de vino.

Beneficios para la salud bucodental

Acerca del primero, desde Sanitas explican que “sugiere que el vino tinto resulta eficaz en la lucha contra las bacterias que se adhieren en nuestros dientes y que provocan la formación de biopelículas y la placa dental, responsables de las enfermedades dentales”. El segundo, indica el doctor Jorge Ferrús, implantólogo y periodoncista, “pone de manifiesto que el consumo regular de vino previene la aparición de caries”.

Según este último, es cierto que “Esta bebida (el vino) tiene propiedades antibacterianas que evita la acción de las bacterias responsables de las lesiones cariosas”, argumento en el que profundizan desde: “los polifenoles (antioxidantes naturales) que contiene el vino desaceleran el crecimiento de la flora bacteriana que se aloja tanto en los dientes como en las encías”, explican. 

La importancia del consumo moderado

Sin embargo, el doctor ferrús incide en la importancia de ofrecer la fotografía completa sobre la relación del vino con la salud. “Es importante que el consumo sea moderado para evitar los problemas que una bebida alcohólica implica para la salud oral”, dice. “Además, la forma más eficaz para prevenir las caries y otras enfermedades bucales es mantener a diario unas rutinas adecuadas de higiene en casa”, añade el cofundador de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid.

Por lo tanto, una cosa muy distinta es que la ciencia descubra propiedades concretas del vino para prevenir las caries y otra muy distinta que los especialistas recomienden su consumo por motivos de salud. Son dos cosas complementarias y que no tienen por qué ser incompatibles pero tampoco ir de la mano porque estos estudios, lógicamente, no tienen en cuenta las contras de las bebidas alcohólicas en general y del vino en particular para la salud bucodental. “El vino reseca la mucosa de la boca, propiciando la xerostomía -sequedad en la boca-. Tener la boca seca de forma habitual implica también otra serie de inconvenientes, como mayor propensión a la aparición de caries (ya que no hay saliva suficiente que equilibre los ácidos de la boca) y problemas de halitosis. Además, el alcohol altera el pH natural de la boca, que está en un estado normal entre 5,6 y 7,6, haciendo que descienda por debajo de 4,5”, expone el doctor Ferrús. 

Además de estas consecuencias negativas para la salud de la boca -sin contar con aquellas que afectan a otros aspectos del organismo por el simple hecho de que se trata de una bebida alcohólica-, también pueden existir consecuencias estéticas si se abusa del vino. “Los dientes se van desgastando, pero llevar una dieta donde se ingestan con mucha asiduidad alimentos y líquidos con mucha coloración propicia la tinción de las piezas”, asegura el doctor Jorge Ferrús.

Por lo tanto, los especialistas en salud bucodental recomiendan el consumo moderado de esta bebida, y además aconsejan cepillarse los dientes después de ingerirla para reducir el efecto del vino en las piezas dentales. 

También te puede interesar:

Continúa leyendo