Consejos para tener un vientre plano

Una de las zonas del cuerpo que más intentamos meter en cintura y, nunca mejor dicho, es la franja abdominal. Además de ejercicio, toma nota de lo que puedes hacer a nivel nutricional.

  • Autora: Montse F. Frías.

No hay nada como lucir ‘six pack’ para ser admirada y que te quiten años de encima. Eso lo sabe muy bien Melanie Griffith, quien, a sus 63 años, luce un estupendo vientre plano en las redes sociales. ¡Toma nota para conseguirlo tú también.

Para conseguir tu objetivo, es aconsejable que revises tu dieta, ya que influye de manera decisiva para poder presumir de vientre plano y decir adiós a la sensación de abdomen distendido.

1. Incluye jengibre en tus platos

Rallado o en trocitos, puedes añadirlo a ensaladas, batidos o en platos como arroz o pasta. Es un antiinflamantario intestinal con buenos resultados.

2. Una pizca de chocolate

¡Sí! El chocolate negro es rico en teobromina y tiene efecto relajante sobre los vasos sanguíneos, al mejorar la digestión y el movimiento intestinal. Pero, ojo, ¡solo en pequeñas dosis!

3. Dale a las semillas

Son recomendables las de chía, así como el sésamo, lino y cáñamo, ya que contienen ácidos grasos omega 3, fibra y antiinflamatorios.

4. Frutas y verduras

No te olvides del plátano (contiene mucho potasio), la papaya, la manzana, la sandía, y el melón; y verduras como el pepino, el hinojo y el apio. Un consejo: no tomes verduras crudas como la cebolla, el ajo o el brócoli.

5. Hazte con yogures 0 %

Son probióticos y fermentados lácteos que procuran una correcta flora gastrointestinal.

6. Olvídate de...

Los alimentos refinados, los rebozados y los fritos, los aperitivos salados y la bollería industrial. Los edulcorantes (sorbitol y manitol) y las bebidas carbonatadas y con alcohol.

7. Café, sí, pero poco

Siempre que sea natural y no torrefacto, y nunca te pases de la dosis recomendada de 2-3 tazas al día. Mejor infusiones de té verde, menta, arándanos o hinojo.

En la mesa

Olvídate del móvil, respira hondo y mastica bien los alimentos, dedicando, al menos, unos 20 minutos al acto de comer, ya que los alimentos bien triturados y la falta de estrés mejoran el proceso digestivo.

En el desayuno, puedes comer pan, ya que es el momento del día en el que necesitas más energía para afrontar el día. Eso sí, integral, de centeno, trigo sarraceno o espelta.

Adelanta la cena, que sea entre las 20:30 y las 21:00 horas. Una digestión pesada impide descansar y dormir bien es la clave para un buen equilibrio hormonal. Toma, siempre que puedas, verduras cocinadas, en crema, en caldo... acompañadas con proteína animal o vegetal.

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