Cosas curiosas sobre tu nariz

Y que a lo mejor no sabes: por ejemplo, si mientes no te crece, pero sí que cambia de temperatura. Sigue leyendo…

Y que a lo mejor no sabes: por ejemplo, si mientes no te crece, pero sí que cambia de temperatura. Sigue leyendo…

 

El olfato, a pesar de estar peor valorado que otros sentidos (muchos dicen que podrían vivir sin él), es muy importante en nuestras vidas. Y su órgano receptor, la nariz, además de su evidente función estética tiene otras muchas características que probablemente desconoces. Te contamos algunas de las más curiosas.

Reacciona cuando mientes. No, no te pasará lo que a Pinocho: tranquila, que no crece. Pero un estudio de la Universidad de Granada ha revelado que cuando una persona dice una mentira cambia la temperatura de la punta de su nariz: aumenta o disminuye, según los casos. Y lo mismo ocurre en la zona del músculo orbital (la esquina interna del ojo).

 

Sirve para acondicionar el aire. Como lo oyes: es un “filtrador” natural del aire que entra en los pulmones y lo humidifica, calienta, enfría, depura, etc. Por eso, para evitar enfermedades respiratorias, es muy importante respirar correctamente por la nariz… ¡y no fumar!

 

Huele mucho y lo recuerda bien… pero a veces pierde el olfato. Una nariz sana puede detectar ¡más de un billón de combinaciones olfativas diferentes! Además, la memoria olfativa es la más potente del organismo: el olfato está conectado con el sistema límbico, que se asocia a la memoria y las emociones. Pero se puede perder: se conoce como anosmia, afecta a un 15 % de la población y puede ser parcial o total.

 

¿Hasta cuándo crece? No termina de desarrollarse hasta la adolescencia (16 años en las mujeres, 17 en los hombres): por eso, ¡nada de operarla antes de esa edad! En la madurez no es que siga creciendo, como se cree a veces, sino que por el deterioro de los cartílagos y ligamentos que la sustentan tiende a caer y alargarse hacia abajo por ello. Y otro dato curioso: si es armónica, no nos fijamos en ella al conocer a alguien (nos centramos en ojos y labios), pero si es desproporcionada es lo primero que vemos.

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