Cronodieta: principios básicos

¿Quieres adelgazar comiendo de todo y de la manera más sana? Sigue la cronodieta. Según esta corriente dietética, cada alimento tiene su horario.

¿Quieres adelgazar comiendo de todo y de la manera más sana? Sigue la Cronodieta. Según esta corriente dietética, cada alimento tiene su horario. Si se respeta se puede adelgazar sin renunciar a nada.

 

Un entrecot tiene las mismas calorías a las 8 de la mañana que a las 8 de la noche, pero a una hora nos engorda y a otra no. Nuestro cuerpo tiene un reloj interior que, además de regular otras funciones biológicas, también regula la manera de asimilar los alimentos.

 

Según nuestro ritmo biológico, existen 3 pautas de nutrición:

 

1 – Hay que tomar los alimentos en el momento de máxima eficacia según los ritmos diarios.

 

2 – Hay que respetar el ritmo de 4 comidas diarias con horarios fijos para evitar los trastornos del comportamiento alimentario (sensación de hambre, picoteo, ansiedad…).

 

3 – Hay que prestar atención a las interacciones alimentarias para optimizar la absorción de los nutrientes que ingerimos (hierro, calcio, vitamina C…).

Desayuno: 7:00 a 8:00 h

 

De acuerdo a los principios de la Cronodieta, hay que consumir el 60% de la comida durante el día y solamente el 40% por la tarde-noche, no comiendo nunca después de las 21 horas.

 

A la hora del desayuno necesitas reponer la energía después de toda una noche sin comer nada. A esta hora, tu cuerpo quema más calorías. Debes tomar café con leche, una pieza de fruta, cereales y queso blanco. Ahora es también el momento de tomar hidratos de carbono, como unas tostadas con un poquito de aceite o con tomate.

 

También se puede consumir todo tipo de frutos secos.

 

¿Tengo que renunciar a algún alimento? Realmente a nada. Todo tipo de alimentos son admitidos, pero ten en cuenta que la bollería industrial y los aperitivos de bolsa engordan. Mejor ingiérelos en el desayuno o un rato antes de hacer ejercicio.

Mediodía: 11:00 a 12:00 h

 

La Cronodieta está dirigida a personas con actividad física moderada, por lo que, deportistas o personas que tienen trabajos físicos intensos, deben introducir una mayor cantidad de alimentos ricos en carbohidratos y proteínas.

 

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, aprovecha para ingerir patatas, guisantes, cereales y verduras, como los tomates, la remolacha, las coles, las judías verdes, las zanahorias y las alcachofas.

 

La fruta y los zumos naturales puedes utilizarlos como tentempié a las 11:00 y a las 17:00 horas. Mejor si son frutas bajas en calorías como manzana, pera, sandía, etc. Los niveles de glucosa en sangre descienden a media mañana. Por eso, a esa hora, notas una gran sensación de hambre.

 

Alimentos de día: acelgas, arroz, brócoli, cereales, coliflor, espinacas, fresas, guisantes, habas, jamón, judías, kiwi, leche, legumbres, limón, manzana, mantequilla, melocotón, naranja, pan, pasta, pescado, pollo, tomate, zanahorias…

Comida: 14:00 a 15:00 h

 

En la hora del almuerzo lo mejor es tomar hidratos de carbono.

 

Es por la mañana cuando necesitamos tener la mente más ágil y despierta, y por supuesto más energía, que aporta este tipo de alimentos.

 

Comienza la comida con una pieza de fruta y algún plato de hidratos de carbono, como arroz, legumbres o pasta. A partir de ahora no tomes dulces ni grasas. Pastas, arroz, legumbres… mejor que sea plato único.

 

Merienda: 16:00 a 18:00 h

 

Nunca te la saltes pero, eso sí, hazla de forma ligera. Una buena opción es tomar alguna pieza de fruta o un yogur.

Cena: 20:00 a 21:00 h

 

Ya no necesitas tanta energía porque vas a acostarte. Por eso, tu cuerpo no quema tanta grasa como en la comida. Así que haz una cena ligera y sin hidratos de carbono.

 

Por la tarde y la noche se requiere un aporte de triptófano, que favorece la relajación y la preparación al sueño. Se encuentra en los ácidos grasos Omega 3 y 6 (pescado azul y frutos secos, entre otros)

 

Alimentos de noche: aceite, aceitunas, aguacate, apio, atún, calabacín, carne roja, cebolla, conejo, espárragos, huevos, leche, lechuga, mariscos, melón, nueces, pera, pollo, queso, salmón, salchichas, sardinas, setas, ternera…

 

Es importante no tomar alimentos pasadas las 9 de la noche.

 

¿Cuánto tiempo hay que esperar entre acabar de cenar e ir a la cama? Lo ideal sería irse a dormir mínimo 2 horas después de haber cenado, para dar tiempo a realizar la digestión y favorecerla. Con el sueño se ralentizan todas las funciones y también se ve interrumpida la digestión, provocando pesadez de estómago, sueño y pesadillas, malestar nocturno, insomnio, etc.

 

También es importante no saltarse ninguna comida. Esta costumbre lo único que hace es favorecer la concentración de energía y, en consecuencia, de grasa.

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