¿Cuál es el mejor momento para tomar cada alimento?

A veces no basta con elegir bien los alimentos y la manera de cocinarlos. Para alimentarse de manera sana también es importante saber cuáles son las horas del día más adecuadas para tomarlos.

A veces no basta con elegir bien los alimentos y la manera de cocinarlos. Para alimentarse de manera sana también es importante saber cuáles son las horas del día más adecuadas para tomarlos.

 

Zumos. En el desayuno

Vitaminas licuadas. La naranja es una excelente fuente de vitamina C que se caracteriza por su actividad antioxidante y estimuladora del sistema inmune, sobre todo si se toma en ayunas. Esta riqueza en ácido cítrico puede provocar acidez en un estómago delicado. Si es tu caso, toma primero algún alimento suave como un producto lácteo para tapizar las paredes del estómago.

Frutas. Para merendar

Es la mejor opción. Comer fruta a media tarde ofrece un interés doble. Como son ricas en fibra, agua, fructosa y también en vitaminas y minerales, las frutas tienen un alto poder saciante y, a la vez, proporcionan energía. La merienda es un buen momento para aumenta el consumo de vegetales frescos, cuya cantidad recomendada, cinco raciones al día, no es tan difícil de alcanzar como piensas.

Ensaladas. Como entrante

¿La razón? Es rica en agua (92 %), poco energética (unas 13 calorías por cada 100 gramos) y pobre en grasas. Consumidas al principio de la comida nos sacia y nos aporta vitaminas y minerales, pero ojo con los aliños. Una cucharada de vinagreta clásica te puede llegar a portar 75 calorías, mientras que la misma cantidad de salsa de yogur al limón, tan solo 15 calorías.

Dulces. Siempre al final

Tómalos como postre. Consumidos al final de una comida, los productos azucarados se mezclan en el bolo alimenticio y aunque son ricos en grasas y azúcares rápidos se comportan como glúcidos complejos y son asimilados lentamente. Tomarlos entre horas provoca un pico de insulina en sangre, se agudiza el apetito y comemos más, lo que hace que su energía se almacene en forma de grasa.

Pasta. Una estupenda cena

Recarga las pilas. Las féculas (pastas, pan, patatas) están indicadas por la noche porque permiten después de una jornada de actividad física e intelectual recargar los depósitos del organismo de hidratos de carbono lentos. De este modo no sentirás hambre por la noche, pero es importante que no aumentes las calorías añadiendo grasas: queso, mantequilla, embutidos, nata…

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