Cuidado con la dieta carnívora porque no es la mejor para tu salud

Te presentamos una de las dietas más estrictas y restrictivas que existen, y también una de las más desaconsejables según los expertos en nutrición.

A diferencia de la gran mayoría de las dietas que llevamos tiempo analizando y contextualizando en distintos temas, la dieta carnívoro no tiene un origen o un creador claro.

La mayoría de lo escrito sobre esta dieta, que consiste a grandes rasgos en alimentarse únicamente de productos animales -que nadaron, volaron o caminaron-, la vincula con las culturas oriundas del Ártico y lo que en ellas observó el explorador y antropólogo Vilhjalmur Stefansson. Allí, esquimales e inuits se alimentan todavía en la actualidad de pescado y carne principalmente. 

Lo hacen porque, como tantas otras culturas históricas y ancestrales repartidas por todo el mundo, es de lo que más tienen a su alrededor, pero su dieta no se compone en exclusiva de productos de origen animal. Para Stefansson y todos los defensores de esta dieta lo importante son los nutrientes, no los alimentos de los que se obtienen. 

Sin embargo, el consenso entre los expertos en nutrición y dietética y también entre las distintas organizaciones relacionadas con la salud y la alimentación es total: cuantos más productos vegetales se coman, mucho más saludable será la dieta. 

Por lo tanto, aunque vamos a desarrollar las líneas esenciales de la dieta carnívora a continuación para que conozcas mejor en qué consiste, no podemos referirnos a ella ni mucho menos como una dieta recomendable desde el punto de vista de la salud. 

Principales desventajas

Dicho esto, la dieta carnívora, como decíamos al comienzo del texto, se basa en el consumo en exclusiva de huevos, lácteos, y todo tipo de carnes. Es decir, solo se pueden incluir en la dieta alimentos que directa o indirectamente tienen un origen animal en su composición. 

Según los expertos, esta dieta es una versión más estricta de las dieta ceto, baja en carbohidratos, y también tiene relación con la dieta paleo, si bien en esta los productos vegetales también tienen protagonismo. 

Según sus defensores, aumenta la sensación de saciedad y mejora la producción de cuerpos cetónicos, que están relacionados con la ansiedad y el estado de ánimo. Sin embargo, sus inconvenientes superan con creces sus virtudes, si es que las tiene, que es algo que no secunda la ciencia. 

Entre estas graves desventajas hay que destacar que no aporta ni fibra ni carbohidratos, que son la fuente principal de energía para los músculos y el cerebro; y que aumenta el consumo de grasas saturadas. Eso por no hablar de que la proporción de carne roja se dispara muy por encima de lo recomendado por los expertos, que insisten en limitar todo lo posible este tipo de alimentos. 

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