Curiosidades sobre la calabaza e ideas para cocinarla

Se trata de un producto tan agradecido y versátil que merece la pena pasar por el mal trago de limpiarla y prepararla.

calabazas
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El otoño es posiblemente la estación que más fácilmente se vincula a determinados colores, sabores u olores. Es la estación de los sentidos, y uno de sus símbolos más potentes es, sin duda, la calabaza. Culpa de Halloween seguramente, pero también de lo buena que está. 

Afortunadamente hace ya tiempo que en España dejó de ser exclusivamente un motivo decorativo de esta festividad tan yankee la calabaza, pero lo que no cambia es que la sigamos considerando un producto que la tierra nos regala a comienzos del otoño o finales del verano. 

Es curioso, porque la realidad es que hay variedades de calabaza que están todo el año en el supermercado, como es el caso de la cacahuete o butternut, variedad de calabaza de invierno que es posiblemente la más famosa. Ni mucho menos es la única; de hecho, en España, donde hay lugares como Valencia en los que la calabaza es una joya muy preciada, se cultivan variedades mucho más achatadas, planas incluso, y grandes. 

Es preciosa, por ejemplo, la Prince Crown, con forma de corona gris azulada, con una pulpa naranja que ofrece un sabor dulce exquisito. Dependiendo de la época del año, es posible que encuentres estas u otras variedades, que a efectos prácticos se dividen entre las calabazas de verano, más acuosas y de piel menos gruesa que las de invierno, de pulpa más densa generalmente. Se ve poco, en cambio, la clásica -Cucurbita maxima-, famosa por ser “la de Halloween”. Casi todas tienen el interior naranja, aunque las hay amarillas también.

Cómo cocinarla

Si llevas tiempo queriendo probar suerte con la calabaza en casa y por fin consigues vencer la pereza que te da pelarla y prepararla, pero te faltan ideas, estamos aquí para ayudarte.

La ventaja de este producto vegetal es que es muy versátil, y al ser dulce, aporta un contrapunto magnífico a platos salados. No en vano, es genial para incluirla en guisos de carne de ternera, hacer una salsa con ella para este tipo de platos o que sea uno de los ingredientes principales de algún plato vegano especiado, como por ejemplo un cuscús de verduras. 

Es magnífica también en crema, que puedes elaborar a la manera tradicional, como cualquier puré de verduras, o convirtiendo a la manzana en su mejor acompañamiento. En esta última versión, las especies potentes serán grandes aliadas para explotar ese contrapunto con el dulce de la calabaza anteriormente mencionado. 

Y si hay una elaboración en la que la calabaza brilla con luz propia, es asada, como les gusta precisamente a los valencianos. Prepárala en dados grandes, ponla en una bandeja, y al horno, igual que lo haces con los pimientos rojos, por ejemplo. Una vez horneada, te servirá como acompañamiento para cualquier plato sencillo, ya sea un pescado a la plancha, unas carrilleras de ternera, y hasta unos filetes de pollo, por citar tres ejemplos. Y si has metido una cantidad importante de calabaza en el horno, guarda una parte para hacer una coca con ella, la guinda para desayunos y meriendas.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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