¡Dejo de fumar! Ahora sí

Si  has decidido cortar con el tabaco, elige tu método. 3 expertos te cuentan 3 fórmulas para conseguirlo.

Si  has decidido cortar con el tabaco, elige tu método. 3 expertos te cuentan 3 fórmulas para conseguirlo.

 

1. Flores de Bach

 

Desintoxicación por etapas.“Lo más característico de las personas que dejan de fumar es que su mente no termina de creérselo; pueden llevar meses sin haber probado un pitillo, pero no lo aceptan. Por eso tratamos la adicción en dos fases. En la primera, que dura mes y medio, trabajamos los pensamientos sustitutorios del hábito para mejorar la esperanza y la fuerza de voluntad para dejarlo”. Es, sin duda, la más dura, pues hay que reinventarse a uno mismo como no fumador. “En la segunda etapa, que dura dos o tres meses, el ex fumador acepta su nueva situación, corta con su apego al tabaco y empieza a vivir como una persona nueva”. Confiar en las Flores de Bach ayuda, sobre todo, a sobrellevar el síndrome de abstinencia, pero “funcionan mucho mejor cuando, además de utilizarlas, se recurre a vídeos que, mediante información subliminal, ayudan a crear pensamientos sustitutorios”.

José Salmerón es psicólogo especialista en Flores de Bach. Ha elaborado una Terapia Esencial capaz de curar adicciones “desde dentro”.

 

2. Acupuntura

Pinchazos contra la ansiedad. La auriculoterapia estimula unos puntos reflejos de la oreja con pequeñísimas agujas. Al tocar estos puntos, mejoran distintas enfermedades y se calma la angustia que origina dejar el tabaco. Pero, además, “estimulando determinadas zonas se consigue optimizar la función depurativa del intestino grueso, pulmón, riñón, hígado… para que la nicotina se elimine lo antes posible de nuestro cuerpo”. Son suficientes siete u ocho sesiones, dependiendo de la persona. “También conseguimos eliminar la ansiedad, porque se potencia la liberación de endorfinas y serotonina, las hormonas de la felicidad”. Lo que últimamente funciona aún mejor es el método Toronto, que combina auriculoterapia con otras técnicas y consigue que el paciente deje el hábito del tabaco en una sola sesión.

Juan José Rodrigáñez es licenciado en Medicina Tradicional China y director de Vital Sport Clinic.

3. Psicoterapia

A prueba de recaídas. “Está demostrado que un 50% de los fumadores no necesita hacer nada para eliminar el hábito y supera el síndrome de abstinencia ‘a pelo’. Pero, para el otro 50% (sobre todo las personas que fuman demasiado y desde hace mucho tiempo), es importante tener apoyo”. Se recomienda “la combinación de tratamiento psicológico y farmacológico; al principio el paciente puede fumar, pero con la medicación cada vez le apetece menos. Luego, se fija una fecha para abandonar el tabaco y, a partir de ahí, se combina un tratamiento farmacológico de dos meses con una terapia psicológica individual o en grupo”. Para este experto, dejarlo es siempre una buena decisión, independientemente de que se consiga acabar con el hábito o no. El método que utilizan en su instituto y en otros especializados en drogadicciones facilita, gracias a un estricto seguimiento, que no se vuelva a recaer.

Eduardo Brik es director de ITAD (Instituto de Formación y Tratamiento en Terapia Familiar Sistémica, Alcoholismo y otras Drogodependencias).

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