Dermatitis Atópica. 1 problema, 3 enfoques.

Piel irritada, picor, enrojecimiento… En el 90% de los casos la dermatitis atómica aparece antes de los 7 años, y a veces se cura por sí sola durante la niñez. Pero cuando los síntomas persisten, alteran la calidad de vida de quienes padecen esta afección. Tres expertos explican cómo librarse de ella.

1. El dermatólogo. El dr. Adolfo Sanz es dermatólogo de la Clínica Ruber de Madrid. “La dermatitis atópica forma parte, junto con el asma bronquial alérgico y la rinitis alérgica, de un grupo de patologías que se engloba bajo la denominación de atopía.  Las tres se caracterizan por ser hereditarias y presentar un estado inmunitario alterado y, en muchos casos, elevación de la inmunoglobulina E (anticuerpo implicado en la alergia)”, afirma el dermatólogo Adolfo Sanz.
La dermatitis atómica “es una enfermedad crónica que cursa con brotes (apariciones repentinas), en los que se produce un picor que puede ser muy intenso. Los brotes y casos graves se suelen tratar con antihistamínicos, corticoides e incluso inmunomoduladores, pero lo ideal es controlar la enfermedad con normas de higiene básicas: restringir los lavados jabonosos, ducharse en lugar de bañarse, usar un gel suave con aceites, eliminar las esponjas... Los pacientes casi siempre mejoran con ambientes húmedos, baños en el mar, exposición moderada al sol y ¡mucha crema hidratante!”, concluye.
2. La naturópata. Ana Sosa es naturópata y vicepresidenta de Fenaco-Murcia y está especializada en nutrición. “Desde el punto de vista naturopático, los responsables de esta enfermedad pueden ser agentes físicos, como las alergias alimentarias, o psicológicos, como el estrés, la baja autoestima o la ansiedad”, explica la experta Ana Sosa. “Por eso, las personas más susceptibles de sufrirla son aquellas que tienen el sistema inmunitario débil y quienes no se aceptan a sí mismos o se quieren poco, porque los problemas de piel pueden ser una somatización de nuestro estado de ánimo”, aclara. Para tratarla, se recomiendan  “masajes específicos y productos como la bardana y el regaliz en infusión, pastillas o polvo, pero es asimismo importante eliminar los lácteos de la dieta y seguir una alimentación rica en verduras y frutas, sobre todo las que tienen vitamina A. También ayudan las cremas y los aceites esenciales de malva y aloe y los suplementos (en pastillas) de magnesio o betacaroteno, siempre en función de un tratamiento personalizado”.
3. La psicóloga. Ana María González es psicóloga industrial y coordinadora y ponente de talleres de crecimiento y desarrollo personal.
“La ansiedad, el estrés, el miedo, la vergüenza o el rechazo pueden producir reacciones químicas y físicas que hacen que nuestra respiración se acelere y que aparezcan sudoración en las manos, enrojecimiento de las mejillas, intenso calor en el cuello, sudor frío... Estos ejemplos ponen de manifiesto que la piel es un
tejido altamente reactivo a las emociones, aunque siempre hay que consultar con un dermatólogo para conocer el origen de estos síntomas”, apunta la psicóloga Ana Mª González.
“Es importante identificar los factores estresantes que sufre la persona, ver la percepción que tiene sobre sí misma cuando aparecen estos y estudiar el impacto que tienen sobre su comportamiento cotidiano. Además, hay que tratar el rechazo que esta patología puede generar, sobre todo en los niños, porque el tratamiento más eficaz contra la dermatitis es el afectivo”.
Un buen consejo:
Los enfermos de dermatitis atópica no toleran las fibras ni la lana (tienen que utilizar algodón) y suelen sufrir intolerancias alimentarias.

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