Las mejores infusiones para el verano

Las bebidas realizadas a partir de plantas medicinales no tienen por qué ingerirse forzosamente calientes. Es más, algunas combinaciones pueden resultar de lo más refrescantes, ¡apúntatelas!

  • Autor: Teresa Pinyol

Para las infusiones de verano, juega con alguno de estos tres elementos: limón, menta o té verde. A partir de ellos, conseguirás fácilmente un toque refrescante”, nos explica la naturópata Montse L. Tolosana. Estos tres componentes se pueden tomar combinados entre sí o con otras hierbas o frutas. Por ejemplo, si a una infusión de menta le añades un puñado de frambuesas trituradas y unos cubitos de hielo, tendrás una infusión perfecta para combatir la canícula.

“Los cócteles de infusiones para el verano deberían tener un máximo de cinco componentes, si no, queda una mezcla de sabores indistinguibles. A mí me gusta jugar con mezclas de tres plantas”, puntualiza la naturópata.

Dale un toque dulce

Una infusión se prepara a partir de agua muy caliente –pero que todavía no ha alcanzado el punto de ebullición–, que se vierte sobre hojas, frutos o flores secas de una planta. Basta con dejarla reposar tapada durante unos minutos para favorecer la extracción de los principios activos de la planta y, después, filtrar el agua.

“Algunas plantas tienen un gusto ligeramente amargo, por lo que podemos conseguir un toque dulce combinándolas con plantas dulces como el anís o el hibisco… o añadiendo especies como cardamomo, canela o coriandro”, nos explica Montse L. Tolosana.

Añadir pieles de melocotón, albaricoque o paraguayos durante 24 horas también dará un agradable sabor.

  • Un chute de energía bien fría: romero y regaliz. Por supuesto, puedes hacer infusiones de té o de café, aunque para darle un toque más original, prueba con una de romero y regaliz. Prepara la infusión –que endulzarás con miel o azúcar– déjala enfriar y mézclala con agua muy fría o con cubitos de hielo. El romero es muy bueno para incrementar el riego sanguíneo al cerebro, potenciando la capacidad de concentración y remediando la fatiga, aunque está contraindicado para las personas hipertensas. En realidad, quienes sufran de tensión alta es preferible que renuncien a cualquier tipo de excitante.
  • Refrescante y adelgazante: té verde o hibisco. Montse L. Tolosana asegura que una infusión adelgazante de verano debe llevar té verde o hibisco, pero no recomienda combinarlos entre sí: “En el caso del té verde, lo mezclaría con limón o con menta; mientras que el hibisco combina bien con manzanilla o jengibre”. “Para endulzar estas infusiones, se puede utilizar miel o azúcar de caña… aunque si lo que deseamos es adelgazar, podemos optar por la estevia. Eso sí, si se utiliza esta planta, debe ser con prudencia: con un par de hojas por litro de agua es más que suficiente, ya que su sabor es tan potente que canibaliza los demás”, aconseja.
  • Como un soplo fresco de relax: melisa, tila y menta. Una mezcla de estas plantas será de lo más adecuado para conseguir una bebida tranquilizante. Se prepara la infusión como siempre. Se mezcla
    con agua fría o cubitos de hielo y se decora con hojas de menta. “Tener en el congelador cubitos de menta es súper práctico. Pueden hacerse con una infusión de menta en la cubitera e, incluso, decorarse con una hoja de la planta en cada cubito”.
  • Con tropezones de fruta: té verde con frutas. Un té verde helado con trocitos de fruta siempre triunfa. Queda bien con melocotón, albaricoque, melón, pera, manzana o fresas. Montse L. Tolosana, autora del libro Viaje nutritivo, nos cuenta cómo prepararlo: “Pones la infusión de té verde en una jarra, le añades los trozos de la fruta escogida y esperas a que se enfríe. Antes de servirla, añade cubitos de hielo al gusto y… ¡ya la tienes lista para tomar!”.
  • El exotismo del cacao: infusión de chocolate. Y para las muy chocolateras no puede faltar una infusión… ¡de cacao! Con cacao 100 % en polvo se hace la infusión. Para un litro de agua, utiliza una cucharada sopera de cacao, añade una cucharilla de de cilantro, cardamomo y canela e incorpora un chorrito de leche de coco. Si deseas que sea más digestivo, basta con que añadas hierbaluisa a la infusión. Y si lo que deseas es suavizarlo de sabor, añade más agua o leche de coco.
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