Diabetes gestacional, la cara desconocida de la diabetes

¿Sabías qué la diabetes gestacional es la alteración metabólica más frecuente del embarazo?

La diabetes gestacional es una enfermedad que se asocia a un incremento del riesgo de problemas maternos y fetales, puede evitarse y reducirse con un adecuado control. Otra cosa es la diabetes pregestacional, esta es la de aquellas mujeres que ya son diabéticas cuando se quedan embarazadas.

Aproximadamente un 1% de todas las mujeres embarazadas presenta diabetes pregestacional y hasta un 12% de los casos presentará diabetes gestacional en el transcurso del embarazo.

Desarrollo y consecuencias de la enfermedad

Las complicaciones de la diabetes gestacional se relacionan tanto con la madre como con el feto. La embarazada con esta patología puede presentar infecciones urinarias, candidiasis vaginal, exceso de líquido amniótico, hipertensión y prematuridad. El feto de una madre diabética puede dejar de crecer antes de tiempo (crecimiento intrauterino restringido), así como crecer demasiado con el aumento de problemas en el parto como: distocias, traumatismo obstétrico y aumento de la tasa de cesáreas.

También tiene mayor riesgo de pérdida de bienestar fetal, problemas cardiacos e inmadurez fetal, que puede manifestarse como: síndrome de distrés respiratorio o alteraciones metabólicas.

Los cambios hormonales fisiológicos del embarazo constituyen el factor desencadenante de esta patología. Hay mujeres con mayor riesgo de desarrollarla que son a las que se les hace el test de O’Sullivan en el primer trimestre.

El perfil suele ser el de una mujer de más de 35 años, con obesidad y antecedentes personales de diabetes gestacional u otras alteraciones el metabolismo de la glucosa. Asimismo, suele haber casos de diabetes mellitus en familiares de primer grado.

Cómo modificar o prevenir la diabetes gestacional

Hay que controlar los factores de riesgo cardiovascular que incluyen el control de peso, acercándose lo más posible a un IMC por debajo de 30 o perdiendo un 5% del peso que se tenga.

Llevar una dieta mediterránea, evitar bebidas azucaradas y aumentar la ingesta de frutas y verduras; integrar el deporte en las rutinas cotidianas, realizar ejercicio moderado; promover hábitos saludables y abandonar el tabaco y el consumo de alcohol. Son puntos clave.

Es importante hacerse una revisión cada año o dos años, pues la diabetes es una enfermedad silenciosa y si no hemos podido evitarla, lo importante es detectarla lo antes posible. Tanto por nuestra salud como por la de nuestros pequeños.

Por: Dra. Irene Vico, ginecóloga y experta de Doctoralia.

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