Dietas que permiten el consumo de alcohol: ¿existen?

Las dietas suelen ser algo restrictivas y la mayoría no contemplan el consumo de alcohol pero sí, hay dietas que permiten un consumo moderado. Una de ellas es la dieta diseñada por Tom Brady, marido de Gisele Bündchen.

¿Quién no se ha enfrentado alguna vez a la necesidad de seguir una dieta en serio? Esos kilos de más, las redondeces y turgencias, el verano (en el que muchas quieren lucirse), e incluso, y eso ya es más importante, algún problema de salud. Mucha gente es capaz del sacrificio y la rutina de seguir una dieta, pero existen algunos que se quejan de que casi todas las dietas limitan estrictamente el consumo de alcohol o lo prohíben de modo absoluto. ¿Existen algunos casos en los que se puede seguir una dieta seria sin tener que prescindir de alguna cañita que otra o de una copa en una noche con amigos? Pues resulta que sí, que hay dietas que son relativamente permisivas con el alcohol.

¿Y qué dieta es esa?

Por ejemplo, la que preconiza Tom Brady, el jugador de fútbol americano y marido de la top model Gisele Bündchen. El deportista ha publicado un manual (nada barato) en el que explica su método, que consiste en una dieta 80% alcalina y 20% ácida. No está permitida la sal sódica ni la yodada, ni el café, las setas (ni otros hongos) ni los productos lácteos (lo sentimos especialmente por el queso). Pero sí el alcohol, si bien en pequeñas dosis y solo en determinadas ocasiones aunque no es algo que se recomiende en ninguna dieta y que claramente, es perjudicial para la salud. El truco aquí parece ser el de limitarse a los fines de semana y compensar la ingesta espiritosa con abundante agua. Por ejemplo, si te tomas un gin-tonic, bebe para compensar unos tres vasos de agua. Algunos dicen que el secreto de esta dieta es que te obliga a ir tantas veces al baño que al final expulsas mucho líquido de tu organismo (y ese es el objetivo). De hecho, la dieta de Brady se basa en un alto consumo de agua y el jugador de la NFL insiste en la importancia de mantenerse hidratado a lo largo del día. Como ya hemos mencionado, esta dieta permite ingestas muy controladas de alcohol pero no las recomienda en absoluto.

Según los expertos, un gramo de alcohol equivale a siete calorías. Y muchos equiparan el exceso de ingesta con la presencia de sospechosas curvas de la felicidad (ay, esas barriguitas cerveceras), aunque no siempre tienen una relación directa. Muchas veces son más relevantes factores como el picoteo entre horas o el desorden alimenticio en general. Partiendo de la base de que beber alcohol no tiene beneficios para nuestra salud, si quieres puedes consumirlo muy moderadamente si estás siguiendo una dieta que lo permita. Y nada de comparar bebidas alcohólicas con bebidas azucaradas, según Carlos Ríos (el padre del movimiento realfooder), ambas son sumamente perjudiciales para la salud y hay que evitarlas en lo posible.

En definitiva, el consumo de alcohol es una decisión completamente personal aunque mejor no hacerlo. Evita este tipo de consumo, come equilibrado y de forma más ordenada, practica más deporte, procura no estresarte y sobre todo, no provocarte ansiedad, que es muchas veces el factor determinante de esos asaltos nocturnos a la nevera o de la compulsión de comerse una bolsa de patatas fritas. 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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