Dime Dónde Vives... (Y Te Diré Cómo Vas a Dar a Luz)

No es una broma. La forma del parto (cesárea o natural) en nuestro país está determinada, muchas veces, por el protocolo establecido en los hospitales de la comunidad autónoma donde se vaya a dar a luz.
Uno de cada cuatro niños nace en España por cesárea. Y, aunque hay grandes diferencias entre dar a luz en un hospital privado (36,8% de cesáreas) o en uno público (21,8%), en ambos casos se supera, y con creces, las recomendaciones sobre cesáreas que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta organización considera que por encima del 15% no están justificadas.
Los últimos datos oficiales (de 2011) muestran además que no hay equidad en el Sistema Nacional de Salud: una mujer tiene el doble de probabilidades de dar a luz mediante cesárea en un hospital público según la comunidad donde resida. La disparidad se evidencia en el caso del País Vasco (12,6% de cesáreas) y de Extremadura (27,7%). Por su parte, Madrid, tiene una tasa de cesáreas del 21,6%, mientras que en Asturias se ha pasado de más de un 22% de éstas  a un 17%. Los expertos coinciden en que la ausencia de protocolos comunes impulsados por las administraciones autonómicas que pauten y unifiquen la atención, y las diferencias de recursos humanos y materiales entre unas zonas y otras ahondan en la desigualdad a la hora de establecer y realizar esta práctica que, por otra parte, es un indicador clave de la calidad del sistema sanitario: cuanto menor es el índice de cesáreas, mejor es éste.
Isabel Espiga, jefa de servicio del Observatorio de Salud de las Mujeres del Ministerio de Sanidad, reconoce que las cifras de España son más altas que lo que aconseja la OMS, y habla  de adecuar esta intervención a lo necesario. “Todas las cesáreas necesarias hay que hacerlas”, asegura. Intervenciones, por otro lado, cada vez más seguras, pero no exentas de peligro. “Es una intervención de cirugía mayor con tasas de morbilidad y mortalidad mayores que un parto. Además, tiene secuelas para la madre y el hijo: lleva un proceso postoperatorio peor y dificulta la lactancia; y privar a una criatura de la leche de su madre es llevarla a una situación de mayor vulnerabilidad. La lactancia es imprescindible en el éxito de un parto”, insiste.
En 2007, el Ministerio de Sanidad puso en marcha la Estrategia de Atención al Parto Normal, un documento con indicaciones para lograr un parto respetuoso con el proceso fisiológico y lo menos instrumentalizado posible (se desaconseja administrar oxitocina por defecto durante la dilatación o practicar, por rutina, una episiotomía .corte en el periné para ampliar la apertura vaginal-). “Si se cumplen las recomendaciones de la estrategia, las cifras de cesáreas mejoran”, asegura Espiga.
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