Dime qué tipo de piel tienes y te diré qué comer este verano

Protege y cuida tu piel esta temporada estival a través de la alimentación. Estos son los productos más recomendados para cada tipo de piel.

¿Cómo es tu piel? ¿Seca y sensible? ¿O grasa y con tendencia acneica? En función del tipo de dermis que tengas, estarás acostumbrada a darle unos cuidados específicos en cada momento del año. Más hidratación en invierno, para evitar sequedades, control de posibles irritaciones en primavera, más consumo de vitaminas en momentos puntuales… ¿y qué pasa con el verano? En esta época del año los rayos del sol, el cloro de las piscinas, los excesos en la comida o el agua y la arena de la playa y del mar puede causar estragos en nuestra piel, sea como sea…

Aunque el uso de cosméticos sea importante, también te alegrará saber que puedes proteger y cuidar tu piel a través de la alimentación. Somos lo que comemos, al fin y al cabo… Así que sigue leyendo: en función de tu tipo de piel, te diremos qué alimentos deberías incluir en tu dieta esta temporada estival para mantenerla en el mejor estado posible. ¡Toma nota!

Piel seca: tirantez, picor, descamaciones, falta de elasticidad o flexibilidad…  La piel seca requiere de alimentos que le den mucha hidratación y nutrición. Además de alimentos ricos en agua (especialmente las frutas como la sandía o el melón), y el consumo propio de dos litros de este líquido, se recomienda el consumo de alimentos ricos en antioxidantes como la vitamina A y la C, al igual que buenas dosis de betacarotenos. ¿Dónde encontrar estos compuestos? En verduras y hortalizas de hoja verde, como las espinacas, el brócoli, la lechuga, el pepino o el apio, y en verduras y frutas anaranjadas y amarillas, como los albaricoques, los pimientos, las zanahorias, las calabazas, las naranjas o los pomelos.

Piel apagada: ¿Tu piel está cetrina, falta de brillo y de vitalidad? Los alimentos ricos en vitamina B2 ayudan a devolver el brillo a la piel, como las carnes blancas y los huevos. También deberías tomar alimentos con zinc, como el pescado azul (especialmente las sardinas), y productos con vitamina C, que iluminan y mejoran la calidad de la dermis, como las naranjas y otras frutas de temporada.

Piel grasa: Las pieles grasas pueden alterarse en verano, con la sudoración y la mayor producción de sebo. Para contrarrestar este efecto toma muchas frutas antioxidantes con propiedades antiinflamatorias, como las fresas, los frutos rojos o la sandía. También alimentos diuréticos como la piña, el limón, el pepino, las alcachofas o los espárragos. Evita los lácteos (leche entera, yogur, queso…) y alimentos como la soja, que puede desencadenar brotes de acné.

Piel normal: Si tu piel es normal y carece de imperfecciones o desequilibrios notables, para protegerla y tenerla bonita en verano bastará con que aumentes el consumo de alimentos antioxidantes, como el tomate, la zanahoria y la naranja. También es interesante tomar más alimentos de color naranja, ricos en betacarotenos y vitamina A, que protegen la piel de los rayos del sol y del envejecimiento prematuro y estimula la producción de melanina y de la renovación celular; y de alimentos con vitamina C, que intervienen en la producción de colágeno. ¡Y no te olvides de beber agua!

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