¡Disfruta de tu sexualidad!

Con la edad, tu cuerpo va experimentando cambios (también en tus genitales). Te damos las claves para que sigas disfrutando de él en cualquier periodo.

Las diferentes etapas

En la infancia experimentamos placer erótico de forma casual y espontánea sin entender muy bien lo que nos pasa.

Llegamos a la adolescencia y muchas chicas ya comienzan a masturbarse frotándose con objetos (almohada, chorros de ducha) o a acariciarse directamente la vulva. A partir de entonces empezamos a descubrir nuestra sexualidad y disfrutamos de ella cada vez más gracias a nuestra madurez y la acumulación de experiencias.

Sin embargo, a partir de los 30 años, el trabajo, los niños o el estrés diario nos impiden muchas veces disfrutar de nuestro cuerpo como cuando éramos jóvenes.

¿Y qué pasa en la menopausia? A menudo en esta etapa sufrimos cambios físicos como la falta de lubricación o unos orgasmos menos explosivos y quizá más cortos que nos hacen dejar nuestra sexualidad de lado.

No renuncies

“Aunque detectemos cambios físicos en nuestros genitales, nuestra función se­xual se mantiene intacta”, explica la sexóloga Lucía Arjona. Podemos seguir experimentando deseo, excitación y or­gasmos aunque para que esto ocurra, lo ideal es que sigamos manteniendo una vida sexual frecuente, tanto en pareja como en solitario.

De esta manera con­seguiremos que nuestra vagina y nuestra vulva no se desentrenen.

Explórate

La vida sexual en solitario puede ser enormemente satisfactoria y compatible con una vida sexual en pareja. Lo pri­mordial es conocerse una misma. Debe­mos explorar nuestra anatomía y sus funciones. Si todavía no lo has hecho, tras una ducha relajante, coge un espejo y tócate. Descubre cuáles son tus partes más sensibles y el tipo de estimulación que requiere cada una de ellas.

Cuando te hayas familiarizado con tu vulva y tu vagina, dedícate tiempo para masturbarte. Erotízate con películas y libros o fantasea con alguien que te re­sulte atractivo. Hay mujeres que prefie­ren estímulos suaves y otras movimientos rítmicos y directos (o puede que prefie­ras una cosa u otra dependiendo del momento en el que te encuentres).

Lo importante es que no tengas prisa cuan­do te explores. No hay que obsesionarse con llegar al orgasmo, ni con conseguir un orgasmo a través de la vagina (o del clítoris), ¡lo importante es que disfrutes de tu sexualidad!

Potencia las sensaciones

Lubricantes

No solo se usan en pareja, puedes emplearlos también en solitario con diversos juguetes sexuales.

Bolas chinas

Sirven para fortalecer los músculos del suelo pélvico y conseguir unas contracciones orgásmicas más potentes. Además, retrasan o evitan las pérdidas de orina.

Novelas y películas

Eróticas, por supuesto. Hay mucho material disponible, y no debes tener prejuicios sobre la calidad de películas y novelas. Puedes encontrar algunas muy interesantes. Existen sex shops online que las venden y el envío a tu domicilio se realiza en un paquete muy discreto.

Bolas tailandesas

Estimulan la zona anal, y deben utilizarse con lubricante cuando haya mucha excitación.

Dildos y vibradores

Se recomiendan para estimular el interior de la vagina y, dependiendo del modelo que escojamos, estimular también el clítoris, el punto G y el ano.

La gimnasia pélvica

Te ayudará a intensificar tus orgasmos.

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