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Sigue sucediendo, nos dejamos de querer después del verano

Septiembre es el mes del año en el que más divorcios se registran.

Es un hecho, año tras año la temporada de verano se cierra con nuevas rupturas. Se trata de algo, a priori raro, ya que se supone que durante todo el año estamos deseando la llegada de los meses veraniegos para disfrutar con nuestra pareja y descansar junto a ella..


Sin embargo, no es así. Durante el resto del año estamos muy ocupados en el día a día con el trabajo, la familia y las tareas del hogar… Todas estas cosas ocupan demasiado tiempo para ponerse a discutir, y claro, llegan las vacaciones y todos esos problemas acumulados comienzan a salir. Y en muchas ocasiones ya no tienen solución.


Son muchas las parejas que creen que el verano les permitirá limar las asperezas y resolver todos los temas que se han “estancado” a lo largo del año, pero junio, julio y agosto no pueden hacer magia y en muchas ocasiones pasa lo contrario.

“El asunto de divorcios tras las vacaciones no es una leyenda. Uno de cada tres divorcios se produce en septiembre, a la vuelta de las vacaciones de verano, aunque he de decir que también hay más divorcios en enero, a la vuelta de las vacaciones de Navidad”, explica la psicóloga Susana Aparicio.


Aunque desde hace unos años los casos de divorcio han aumentado, España es también uno de los países donde más duran los matrimonios, con una media de 13,8 años. Para que eso siga siendo así, Aparicio recomienda planificar el tiempo para pasar ratos juntos, priorizar a la pareja y mantener relaciones sexuales, y es que es un vínculo exclusivo de la pareja.

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