¿Ducha fría o caliente?

Ducharse con agua fría no siempre es la mejor opción. Conoce cuándo abrir el grifo del agua fría y cuándo de la caliente según lo que necesites.

Ducharse con agua fría no siempre es la mejor opción. Tampoco el agua caliente es tan mala como muchas veces la pintan. Cada una cuenta con sus beneficios y debes elegir entre una u otra según el efecto que desees. Si buscamos relajarnos nos vendrá a la mente un baño de agua caliente, mientras que si lo que queremos es despejarnos rápidamente, el agua fría nos pondrá a tono en un minuto. Conoce cuándo abrir el grifo del agua fría y cuándo de la caliente según lo que necesites.

 

Ducharse forma una parte esencial de nuestra rutina diaria pero dependiendo de la temperatura, el tiempo que pases bajo el agua puede ofrecerte distintos beneficios. Tanto si prefieres el agua caliente como fría, es bueno que sepas cómo afectan cada una de ella a tu salud. Después de leer este artículo, quizá cambies la temperatura del agua con la que te duchas. 

 

Con agua caliente

1. Relaja tus músculos.

2. Disminuye la tensión.

3. Alivia la migraña.

4. Abre los poros y limpia la piel.

5. Reduce la ansiedad.

6. Descongestiona la nariz.

7. Elimina las toxinas.

 

Con agua fría

1. Estimula las defensas.

2. Aumenta el estado de alerta.

3. Previene los resfriados.

4. Estimula las hormonas que actúan contra la depresión.

5. Acelera el metabolismo.

6. Despeja la mente.

7. Reafirma la piel.

8. Evita la caida del cabello.

9. Disminuye la hinchazón.

Macarena

Macarena Orte

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