Duerme más para seducir mejor

Dormir te pone más guapa. Tras ocho horas de sueño reparador, el rostro está más luminoso, las arrugas se atenúan y la piel parece más fresca que nunca.

Dormir te pone más guapa. Tras ocho horas de sueño reparador, el rostro está más luminoso, las arrugas se atenúan y la piel parece más fresca que nunca.

 

Una buena noche de sueño aumenta la capacidad de seducción, según un estudio realizado por el Laboratorio del Sueño de Estocolmo y publicado en el British Medical Journal. Durante el mismo, se fotografió dos veces a 23 personas de 18 a 31 años: después de una noche de ocho horas de sueño y tras haber sido privados del descanso nocturno. Las fotos se enseñaron a 65 personas, que las clasificaron según su grado de seducción. La respuesta fue inequívoca: los considerados más guapos fueron los que dormían más.

 

No solo es cuestión de salud

Los resultados demostraron que quienes habían dormido poco parecían menos saludables y resultaban menos atractivos que quienes habían descansado bien. O sea que, efectivamente, el hecho de dormir ocho horas cada noche nos permite estar más relajadas e incluso más guapas. Pero eso no basta.

 

Secretos de almohada

Para conseguir este sueño reparador, es fundamental elegir una buena almohada de fibras huecas muy finas, que contenga una mayor cantidad de aire que las fibras clásicas, que dé un apoyo equilibrado a la cabeza y a la nuca, para un buen mantenimiento de las cervicales. Y si eres alérgica, elígela de un tejido antiácaros y antimicrobios.

 

Cremas más efectivas

Además, puedes aprovechar la noche para llevar a cabo un plan extra integral de belleza. Aumenta la acción de tu crema de noche con un sérum hidratante o antienvejecimiento: durante las horas nocturnas, los ingredientes activos penetran mucho mejor en la piel. Y cuida tu cabello con un tratamiento de noche regenerante, así despertarás por la mañana con un pelo más sano y brillante... con una melena realmente seductora.

Buenos consejos para embellecer durmiendo

1. Abre las cortinas. Así te despertarás con más suavidad, gracias a la luz natural.

 

2. Airea el dormitorio. Da igual que haga frío o calor: 10 o 15 minutos antes de acostarte, abre las ventanas de la habitación.

 

3. Escoge bien la funda de almohada. Que sea lisa, sin incrustaciones decorativas (botones, lentejuelas, etc.), o amanecerás con marcas en la cara. Si a pesar de todo te levantas 'marcada', pon la cara bajo un chorro de agua fría para tonificar la piel.

 

4. Estírate. Para relajar los músculos y favorecer la circulación de los fluidos corporales. Evitarás calambres.

 

5. Hidrátate antes de dormir. Ocho horas sin beber es mucho; toma un gran vaso de agua fresca, incluso con unas gotitas de limón.

 

Texto original: redacción Mía.

Mar

Mar Pastor

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