¿El mejor antidepresivo? Un yogur

Un estudio revela que el yogur puede ser el mejor antidepresivo, ya que las bacterias probióticas del yogur pueden ser eficaces para luchar contra la depresión y la ansiedad.

Regulador del tránsito intestinal, fuente de calcio, reforzador de defensas... Ya conocíamos los numerosos beneficios del yogur sobre el organismo, pero ahora podemos incluir uno más: potente antidepresivo.

Varias universidades de Estados Unidos han descubierto que los lactobacilus, unas bacterias que se utilizan en la producción de yogur y otros alimentos fermentados, podrían ser eficaces para acabar con los comportamientos depresivos. Para llegar a esa conclusión realizaron un experimento con ratones, encontrando que la alteración de su microbiota intestinal –la población de microorganismos que reside en los intestinos- influía directamente en la actividad de su cerebro.

Los investigadores descubrieron que si sometían a los ratones a situaciones de estrés, estos perdían lactobacillus y comenzaban a experimentar síntomas asociados a la depresión. Por el contrario, cuando a los animales se les suministraba esta bacteria, la situación se revertía y los ratones volvían a la normalidad. También llegaron a la conclusión de que los probióticos del yogur también afectaban a los niveles GABA, unos aminoácidos presentes en el sistema nervioso que resultan fundamentales en el buen desarrollo de las neuronas.

Los probióticos afectan a los niveles GABA, unos aminoácidos fundamentales en el desarrollo de las neuronas

La relación intestino-cerebro, la clave

Durante años, expertos y médicos de todo el mundo han intentado desentrañar uno de los misterios del cuerpo humano: la relación entre el sistema intestinal y el cerebro. El intestino posee más de 100 millones de células nerviosas y por ello es nuestro segundo cerebro, hasta el punto de que cualquier manifestación o alteración en él se refleja indefectiblemente en el cerebro y viceversa. Por ello, tiene sentido que si nuestra tripa está sana, nuestra salud emocional también lo esté.

Ya conocíamos los efectos positivos de las bacterias probióticas sobre el intestino, como su capacidad para reducir las molestias gastrointestinales o para fortalecer el sistema inmunitario, pero sus efectos como potentes ansiolíticos y antidepresivos pueden terminar de convertirlas en unas sustancias imprescindibles para gozar de buena salud.

Así que, ¿quién sabe? A la espera de que las conclusiones extraídas de estos estudios se puedan aplicar a humanos, puedes tomar un yogur al día o, ahora que se acerca el verano, disfrutar de una tarrina de yogur helado. ¡Puede que logres un mayor bienestar tanto físico como emocional!

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