El tomate natural triturado, la mejor alternativa al tomate frito

Puede que no te estés dando cuenta pero el azúcar está muy presente en el tomate frito que le añades a tus platos. Escoger el triturado y cocinarlo tú después es la mejor opción y te contamos por qué.

Tomate
El tomate, perfecto para salsas (Foto: iStock)

¿A qué le va bien una salsa de tomate? Si hiciéramos esta pregunta delante de un grupo amplio de personas, tardaríamos menos en registrar las respuestas de formular la pregunta al revés. Esto es porque la salsa de pomodoro, que dirían los italianos, es difícil que encuentre enemigos; gusta a todo el mundo y es uno de esos salvavidas o productos comodín de los que siempre hay tener provisiones en la despensa. 

Sin embargo, de igual forma que es un recurso fácil cuando la tienes disponible a mano en formato industrial, no lo es tanto si la haces casera desde cero, lo cual es siempre la opción más saludable. Precisamente es esta asociación de la salsa de tomate a lo casero y la necesidad importante de tiempo que requiere para ser cocinada de esta forma lo que han explotado los supermercados más importantes para encontrar una alternativa al clásico tomate frito, que ha sido uno de los productos industriales que más ha concentrado las críticas de los expertos en nutrición por su alto contenido en azúcar.

Las nuevas fórmulas de esta salsa tienen la característica común de estar etiquetadas como “tomate frito receta casera” o alguna denominación similar. La proliferación de estos productos es tal que podemos hablar sin miedo a equivocarnos de que está tan de moda como el hummus o el guacamole, por citar otros dos ejemplos que también se pueden encontrar ya en cualquier supermercado en formato industrial.

Cuidado con las "recetas caseras"

Sin embargo, es cuando una lee el etiquetado de todas estas “recetas caseras”, algo que debemos acostumbrarnos a hacer siempre que vamos a hacer la compra, cuando se da cuenta de que solo se parece a la salsa que se hace en casa en lo que pone en el bote. Y es que el contenido de azúcar, sobre todo, es altísimo en este tipo de productos, de manera que para nada son alternativas saludables al tomate frito clásico, que también lleva, entre otros componentes, una dosis grande de azúcar en casi todos los casos.

Ojo, pueden estar muy ricas, por supuesto; de hecho, gustan mucho en general, pero si hablamos de encontrar el equilibrio entre sabor y salud dentro de una dieta variada, hay que buscar alternativas para encontrarlo más allá de este tipo de salsas de tomate.

supermercado
Aprende a elegir en el supermercado (Foto: iStock)

¿Y cuál es dicha alternativa en el mercado de productos de fabricación industrial? La respuesta es sencilla: el tomate triturado, o en su defecto, el concentrado. Ambas son opciones válidas… siempre y cuando te asegures leyendo al detalle la etiqueta de que no tiene azúcar añadido ni cualquier otro tipo de conservante de los considerados negativos para la salud. No te preocupes si no los conoces, porque si el producto es saludable llevará tomate en un porcentaje altísimo, del 99 % en los mejores casos, y como mucho sal y acidulante (ácido cítrico), que es una sustancia de carácter orgánico para nivelar la acidez. 

Así es la composición de estos productos envasados en latas de supermercados tan sencillos de encontrar en prácticamente cualquier rincón del mapa como Mercadona, que no es la única que ha apostado por vender estos productos obtenidos a partir de una proporción de tomate ampliamente mayoritaria, casi exclusiva de hecho. 

Nuevos hábitos saludables

Evidentemente, la composición del tomate triturado o del concentrado es diferente a la del frito a nivel industrial, pero merece la pena cambiar un poco el sabor a los platos en pos de la salud, especialmente si la tuya es una familia en la que gusta mucho esta salsa, como ocurre en la inmensa mayoría de hogares, sobre todo si hay niños en ellos. Si no quieres hacer tan brusco el cambio de un producto a otro o no os acostumbráis a ello en el ámbito familiar, siempre puedes corregir la mayor acidez del triturado o concentrado añadiendo una pizca de azúcar en el cocinado, que en todo caso será menor -si no se te va la mano- a la importante cantidad de edulcorante industrial que llevan las recetas industriales del frito. 

Eso sí, lo recomendable sería evitar esta transición o, por lo menos, limitarla lo máximo en el tiempo, de forma que puedas asimilar lo más rápido posible este cambio saludable que es una alternativa ideal para seguir cocinando platos con salsa de tomate rápidos y fáciles con un producto industrial, sin perder ni un minuto más que con las salsas de tomate frito. 

 

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