¡Enfádate! Afronta tu ira y conócete a ti mismo

Dejar que tu ira salga a la luz y mostrar tu desacuerdo no es malo, al revés, puede enseñarte mucho sobre tu personalidad y tu comportamiento. 

Dejar que tu ira salga a la luz y mostrar tu desacuerdo no es malo, al revés, puede enseñarte mucho sobre tu personalidad y tu comportamiento. No pienses que esos momentos de enfado, esos “días de furia”, esos enfrentamientos o discusiones, caen en saco roto. ¡También de ellos puedes sacar provecho!

 

Nos dicen mucho de nosotros mismos, de nuestro “yo” oculto, y nos enseñan a controlarlo. La parte inconsciente de nuestro ser forma parte de nuestra “sombra”: el encuentro con ella a través de momentos de crisis implica una confrontación con nosotros mismos, con una parte de nuestra personalidad que a veces ni conocemos, pero que tiene una gran influencia en muchos ámbitos de nuestra vida: las relaciones sociales, los pensamientos, las intuiciones, los sueños, los temores… Para el psicólogo suizo Jung la “sombra” está conformada por las frustraciones, experiencias vergonzosas o dolorosas, temores, inseguridades, rencor o agresividad que se alojan en nuestro interior. Ese conjunto contiene todo lo negativo que nuestra parte consciente no asume. Reconocer esas emociones es vital para poder madurar e ir superando las situaciones. 

Acéptate y vencerás

En muchas ocasiones el enfado oculta sentimientos que no asumimos como propios: timidez, inferioridad, ciertos complejos… Estos sentimientos se producen por ciertos deseos reprimidos o deseos inconfesables que están muy alejados de la imagen que queremos dar de nuestro propio ser, ante nosotros mismos y ante los demás. Esos sentimientos pueden encauzarse y transformarse en una fuente de energía positiva. La clave está en reconocer los deseos y necesidades que provocan esos sentimientos o instintos, integrarlos en nuestro ser como parte de nuestra personalidad. Jung afirmaba que “el hombre inconsciente, es decir, su sombra, no consiste solo en tendencias moralmente reprobables, sino que también ostenta muchas cualidades positivas, con instintos normales, reacciones apropiadas e impulsos creativos”. 

 

El enfado, paso a paso

Ante una situación de ira obra así:

-Tranquilízate y reflexiona, analiza tu postura y la de tu contrincante.

 

-Sé plenamente consciente de lo que sientes, por qué estás enfadado, lo que intentas ocultar o lo que quieres demostrar. Cuenta hasta diez antes de encolerizarte.

 

-Defiende tu postura, pero no hagas de ella un frente de batalla. Relativiza.

 

-Si ves que la situación te supera, abandona la discusión. Es mejor dejar el debate para otro momento, aquel en el que estés más tranquila y segura de ti misma.

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