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¿Eres hipocondríaca?

No busques demasiado en Internet.

“Afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud”. Así define la RAE el término “hipocondría”. Traducido de manera coloquial, ser víctimas de la falsa creencia de padecer una enfermedad autodiagnosticada por nosotras mismas. Esto sucede cuando interpretamos de manera errónea los síntomas.

 

La hipocondría está muy extendida hoy en día en nuestra sociedad y está reconocida como tal. Un ejemplo claro para aquellos que no lo entiendan sería algo así como, escuchar el diagnóstico del médico, pero volver a casa dándole vueltas y dudado de su veracidad. Según expertos en salud mental y medicina: “Los síntomas son reales, todos tenemos dolores de cabeza en algún momento, pero lo que es patológico es la interpretación que se hace de esos síntomas porque, en este caso, una persona hipocondríaca va a pensar que tiene un tumor cerebral incipiente. Si una persona focaliza toda la atención sobre su pesadez de estómago la va a notar más y, en consecuencia, va a intensificar esa molestia”.

 

Sin embargo, ahora la hipocondría ha encontrado un aliado inesperado, Internet, donde el exceso de información (valiosa y no) puede jugarnos una mala pasada. Los expertos lo tienen claro: “Internet juega los dos papeles, el bueno y el malo. Si la persona lee sobre hipocondría en una web y decide consultar a un psicólogo para tratar su problema, puede ser de gran ayuda. Pero cuando uno tiene miedo, hace una lectura selectiva, como ocurre también en los trastornos de anorexia”.

 

No obstante, no hablamos de una enfermedad, sino de un trastorno emocional. Las personas hipocondríacas “responden muy frecuentemente a un perfil: se trata de personas emocionales y sugestionables que, al haber pensado o percibido en su entorno una enfermedad, la asumen como propia”. Así que, ya lo sabes, si crees que lo eres, no te obsesiones demasiado con lo que veas en Internet y confía en tu médico y/o especialista.

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