¿Eres una compradora compulsiva?

Durante el periodo de rebajas aumentan las compras de forma importante. ¿En qué momento una afición se convierte en problema de salud?

 

¿Cuántas veces has comprado cosas que luego te han parecido innecesarias? ¿Cuántas prendas tienes en el armario todavía con la etiqueta? Lo que, en principio, es un hobby puede convertirse en adicción.

 

Según un estudio realizado por el Hospital Universitario de Bellvitge, en Barcelona, entre un 6 y un 7% de la población de países desarrollados sufre un trastorno de compra compulsiva.

Compradora compulsiva… ¡Signos que te delatan!

 

Las personas que sufren este problema compran de forma recurrente y compulsiva, llegando a acumular importantes deudas económicas.  Se trata de un trastorno que afecta por igual a hombres y mujeres. La diferencia está en lo que compra cada uno.

 

Las mujeres se decantan por la ropa, los perfumes o las joyas. Los hombres, en cambio, compran material informático, productos de electrónica o música.

 

Suelen ser personas de mediana edad, rondando los 40 años, que acumulan deudas de más de 25.000 euros. 5 signos que delatan a una persona que sufre este trastorno:

 

- Se salta fases de compra. Generalmente en el proceso de compra hay cuatro fases: ver el producto, sentirse atraído, buscar información y comparar precios y finalmente comprar. Quienes sufren esta adicción van de la primera fase a la última.

 

- Conducta repetitiva. Los compradores compulsivos compran durante todo el año, no en un determinado periodo.

 

- Falta de interés. Es una característica muy clara de un comprador compulsivo. Cuando adquiere un producto, inmediatamente deja de tener interés para él. Por eso, en muchos casos ni siquiera llega a estrenarlo.

 

- Sin control. Se trata de una conducta que se realiza de forma impulsiva, no se puede controlar. Generalmente estas personas  se refugian en las compras para intentar solucionar otros problemas, como baja autoestima.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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