¿Estás comiendo suficiente fibra?

Descubre las claves para saber si estás consumiendo la cantidad apropiada de fibra

La fibra es un alimento necesario para mantener la salud de nuestro organismo: favorece el tránsito intestinal y evita que nuestro cuerpo absorba demasiadas cantidades de colesterol y azúcar. La fibra es una de nuestras mayores aliadas si queremos mantenernos en nuestro peso y mantener nuestro metabolismo funcionando a buen ritmo. Existen gran cantidad de alimentos ricos en fibra: harina de trigo, cereales, guisantes, ciruelas, si bien muchos alimentos ultra procesados aseguran en sus envases que contienen grandes cantidades de fibra, aunque esto no sea cierto. Por eso quizá estés comiendo menos cantidad de fibra de la que tu cuerpo necesita. Te enseñamos algunas de las señales de tu cuerpo que indican que no estás consumiendo suficiente fibra.

Vas poco al baño

Uno de las propiedades más reconocidas de la fibra es que nos ayuda a ir al baño con frecuencia, ya que activa y mantiene nuestro tránsito intestinal. Ir poco al baño puede ser un aviso de tu cuerpo para que comas más fibra. Pero no sólo eso: si vas al baño pero lo haces con dificultad y dolor; también puede ser una señal de que necesitas más fibra, ya que este nutriente es el responsable de lubricar nuestros intestinos para que completar el proceso de digestión sea mucho más sencillo. 

Tus niveles de colesterol son altos

Uno de los súper poderes de la fibra es reducir los niveles de colesterol en el torrente sanguíneo. Al juntarse con el agua, la fibra forma una especie de gel en nuestros intestinos que arrastra el colesterol fuera de nuestro cuerpo e impide su absorción. Por esto, si tienes los niveles de colesterol más altos de lo normal, incluir fibra en tu dieta puede ayudarte a reducir y mantener el colesterol a raya. 

Tienes hambre todo el tiempo

Tener mucha hambre aún cuando acabamos de ingerir una cantidad considerable de comida también puede estar relacionado con la ausencia de fibra. La fibra, al llegar a nuestro estómago, absorbe grandes cantidades de agua y aumenta su viscosidad, dándonos sensación de estómago lleno durante varias horas. Si no consigues saciarte con tus comidas, quizá sea hora de añadirles una buena porción de fibra. 

Te sientes cansada

La falta de energía también puede estar relacionada, entre otras variables, con la ausencia de fibra. Si necesitas tomar más de un café al día para mantenerte activa, quizá tu cuerpo te está pidiendo que aumentes la cantidad ingerida de este nutriente. La fibra tiene una parte esencial en el proceso de absorción de nutrientes, haciendo que estos pasen a nuestro organismo más lentamente y manteniendo así una sensación de saciedad más prolongada en el tiempo.

Te resulta difícil perder peso

Adelgazar es un proceso que requiere constancia en el tiempo y cierta fuerza de voluntad. Sin embargo, incluir mayores cantidades de fibra en tu dieta para adelgazar puede ayudarte mucho en este proceso. Como hemos visto, la fibra contribuye a tener una mayor sensación de saciedad, a reducir el colesterol y mantener una vida activa. Incluir fibra en nuestra dieta mejorará en muchos sentidos nuestra calidad de vida, y ayudará a nuestro cuerpo a realizar sus funciones y a mantenerse enérgico y ágil.

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