¿Estás tomando demasiada azúcar?

Presta atención a estos signos

“El azúcar es la droga más peligrosa de todos los tiempos”. Una frase tan lapidaria como razonable, en parte. Muchas veces no somos conscientes de lo que entraña un consumo excesivo de la misma. De hecho, lo primero que te dirá un nutricionista o entrenador personal cuando empieces con él/ella, será que reduzcas al mínimo el azúcar que ingieres en tu día a día. ¿Por qué? Vamos a explicártelo a continuación.

 

En primer lugar, el azúcar es una fuente de calorías que nos hará ganar peso fácilmente y casi sin querer. Esto sucede porque, una vez que nuestra mente ha obtenido la cantidad de azúcar necesaria para funcionar, el cuerpo la metaboliza en forma de grasa. El páncreas no puede segregar la cantidad de insulina suficiente para digerirla, y es entonces cuando el hígado la interpreta como grasas.

 

El consumo excesivo de azúcar puede desencadenar en una serie de efectos secundarios. La ansiedad es uno de los más preocupantes, ya que, cuanta más consumamos, más nos pedirá nuestro cerebro. La sensación de falta de glucosa es parecida a la que sienten los adictos a alguna sustancia o droga. Los cambios de humor también son una constante. Cuando comemos azúcar estamos felices, pero cuando nos falta nos enojamos y nos mostramos contrariados.

 

Otro aspecto negativo es que la piel comenzará a escamarse y a secarse. Por otro lado, al ser una fuente de energía muy complicada de metabolizar por nuestro organismo, resulta perjudicial para la presión arterial, aumentando nuestra tensión.

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