¿Estrés también en Navidad?

¡Quieto ya con la pandereta! ¿Te oyes gritar internamente esta frase o similares al cruzarte por la calle con la gente de fiesta? ¡Bienvenida al estrés navideño! (claro que con un Papá Noel como el de la imagen todas lo llevaríamos mejor...).
Aunque se supone que estos días es tiempo de alegría, paz y armonía, el estrés navideño se extiende cada vez más,  según un estudio de la Universidad de Duke (EE UU). Y la peor parte nos la llevamos nosotras, las mujeres, ya que solemos asumir casi todo el peso de los preparativos, algo que nos deja sin tiempo. Acertar con los regalos, preparar  comidas que gusten a todos, rebajar los conflictos familiares; en definitiva, estar pendientes de que todo salga más o menos bien (para poderlo repetir por lo menos al año siguiente) hace de estas fechas -según otro estudio, esta vez británico, realizado por Travelodge- los días más estresantes del año para el 42 % de las mujeres. De hecho, las noches del año en las que más cuesta conciliar el sueño a una de cada dos mujeres coinciden con la semana previa a la cena de Nochebuena.
Mucho esfuerzo y poca recompensa: la misma investi-gación afirma que una de cada dos mujeres no confiaría los preparativos navideños a sus parejas, a pesar de que una tercera parte de los hombres piensa que lo harían mejor que ellas. Unas pretensiones que se deben, según el 85 % de las mujeres consultadas, a que “los hombres no saben cuánto tiempo y esfuerzo conlleva preparar una Navidad para que sea lo más perfecta posible”. Algo que, según las participantes, no se valora lo suficiente. Por ejemplo: una de cada cinco mujeres que padece estrés navideño reconoce que se debe al miedo a las críticas por que algo alga mal. ¿La solución? Los psicólogos recomiendan reducir las expectativas, no querer gustar y satisfacer a todos, además de tomarse todo con la mayor calma posible, dormir las horas necesarias y echar una siesta si se sale de noche, reversar un hueco en la agenda para una misma y adelantar los preparativos de lo que sea posible y no dejar todo para el último momento. Ya sabes, no te olvides de ti y tómatelo con mucha calma.

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