El exceso de proteínas, ¿puede suponer un problema para la salud?

Es un error que puede tener consecuencias muy graves para la salud, sobre todo si no se siguen las recomendaciones de un experto en nutrición.

El equilibrio en la dieta es uno de los temas que más da que hablar entre las personas que quieren cuidar su alimentación al detalle. Sobre todo, entre las que practican deporte de forma asidua y para los que el culto al cuerpo es un factor muy importante en sus vidas. Es habitual entre todos ellos el uso de complementos alimentarios y también que sigan dietas específicas, generalmente con un alto contenido en proteínas. Pero, ¿puede ser peligroso tomarlas en exceso? La respuesta es sí.

Las proteínas son esenciales para el crecimiento muscular, ya que entre otros factores, tienen una enorme responsabilidad en la formación de nuevas fibras que permitan desarrollarse al músculo. No es necesario recurrir a suplementos porque ya están presentes en muchos de los ingredientes habituales en una dieta estándar, pero incluso a través de la comida se puede descompensar la balanza saludable para el cuerpo si dicho plan contiene demasiadas proteínas. 

Posibles consecuencias

La ingesta excesiva de este nutriente, ya sea solo con la dieta o también con los mencionados complementos, puede provocar problemas de salud de distinta gravedad. De los más peligrosos, los trastornos cardiovasculares. Hay que tener en cuenta que los productos ricos en proteínas, especialmente los de origen animal, suelen ir acompañados de grasas saturadas que atacan directamente a los niveles de colesterol, aumentando el riesgo de que se produzcan, por ejemplo, obstrucciones arteriales. Es por esto que los expertos en nutrición y los organismos especializados en la materia recomiendan limitar al máximo, incluso abolir de una dieta estándar en términos saludables, la carne roja. 

Al mismo tiempo, tomar proteínas durante un tiempo sostenido por encima de los valores recomendados puede dañar órganos vitales como el riñón o el hígado, a los que puede sobrecargar de trabajo porque son los responsables de eliminar las sustancias de deshecho, aquellas que el organismo no necesita. Además, suele estar asociado el consumo excesivo de proteínas con una mala tolerancia y asimilación del calcio, proteína fundamental para la salud. 

Y no hay que olvidarse de la obesidad, otro de los problemas potenciales de las dietas ricas en proteínas y, sobre todo, de los suplementos alimentarios. Si la persona que la sigue hace mucho ejercicio no tendrá este problema, pero en el momento en el que su actividad física descienda y con ella el gasto calórico, puede correr riesgo de aumentar mucho de peso si no adapta su dieta. 

Es fundamental, por lo tanto, mantener un equilibrio correcto en el consumo de proteínas. No todo es salud en un cuerpo escultural porque más importante incluso de lo que se ve por fuera es aquello que no se ve del organismo. Es por ello que para cualquier modificación de una dieta saludable genérica -rica en frutas, verduras, legumbres o pescado-, es imprescindible ponerse en manos de un experto en la materia que la diseñe en función de los objetivos y características físicas de cada persona, y que también haga las veces de guía. 

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