Falsos mitos de las verduras congeladas que conviene desterrar

Una de las creencias más extendidas sobre las verduras congeladas es que no son saludables, pero es totalmente falso. Te contamos 5 mitos de este producto.

La verdura no puede faltar en una dieta saludable. La Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo de al menos 400 gramos al día entre frutas y verduras para prevenir problemas como la diabetes, enfermedades del corazón y la obesidad, entre otros. Además, este organismo recuerda que la ingesta insuficiente de estos alimentos está relacionada con diez factores principales de riesgo de mortalidad en el mundo.

El ritmo de vida que llevamos y, en ocasiones, la falta de tiempo, han propiciado que optemos por desplazar el consumo de verduras frescas por aquellas que ya podemos comprar congeladas en el supermercado. Una solución práctica y rápida que cada vez convence a más consumidores, pues en el último año el consumo de verduras congeladas ha crecido un 5,2%. Cada vez adquieren mayor protagonismo en nuestra lista de la compra, pero lo cierto es que en torno a este alimento todavía existe mucho desconocimiento. Desmitificamos algunas de las creencias erróneas más frecuentes de las verduras congeladas.

  • Las verduras congeladas no son saludables. Esta es una de las creencias más frecuentes sobre este producto y es totalmente falsa. En algunas ocasiones, las verduras congeladas pueden aportarnos incluso más nutrientes que su versión fresca. El motivo es sencillo: si las verduras frescas son recogidas y congeladas, pasa muy poco tiempo entre una acción y otra, se hace ese proceso cuando tienen su mayor valor nutritivo, por lo que conservan más nutrientes que si simplemente se cogen frescas y pasa algún tiempo hasta que se consumen. Según revelaron varios estudios realizados por el Leatherhead Food Research y la Universidad de Chester, en un 66 % de los casos analizados, las verduras congeladas tenían mayores valores nutricionales que esas mismas verduras frescas. Las verduras congeladas son sometidas a un proceso de ultracongelación que conserva sus propiedades prácticamente intactas y evita el posible deterioro causado por microorganismos.
  • Tienen aditivos y conservantes. Esto también es falso. Las verduras congeladas que podemos encontrar en el supermercado no contienen ninguna de estas sustancias (tampoco colorantes), pues su único método de conservación es la ultracongelación. 
  • Es mejor comprar verduras frescas y congelarlas en casa. Falso. Es mejor comprarlas congeladas, pues los congeladores domésticos tardan más en congelar los alimentos y estos van perdiendo sus propiedades. Las verduras se recogen en su momento óptimo de maduración y se ultracongelan rápidamente hasta alcanzar los -20º, temperatura que permite mantener todas las características de la verdura intactas, tanto color, olor, textura y sabor. 
  • Las verduras congeladas no caducan. Falso. Es un error pensar que la ultracongelación protege a las verduras eternamente. Lo normal es que duren en torno a 24 meses. Es muy importante leer la fecha de caducidad impresa en el envase para aprovechar al máximo las propiedades de la verdura.
  • Las verduras congeladas no saben igual que las frescas. Falso. Las verduras congeladas pueden estar igual de sabrosas que sus homónimas congeladas. Salteadas con un poquito de aceite están deliciosas. Incluso puedes prepararlas sin necesidad de descongelarlas previamente si las haces al vapor. 

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