Fresco, congelado o enlatado: ¿Qué tipo de producto es mejor?

¿Qué tipo de producto es mejor comprar en el supermercado? Aquí tienes las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.

¿Qué tipo de alimentos sueles comprar cuando vas al supermercado? ¿Verduras frescas o congeladas? ¿Fruta enlatada? ¿Hortalizas frescas? ¿Productos deshidratados? Ya sea fresco, congelado o enlatado, los beneficios nutricionales de cada producto no varían demasiado, ¡siempre y cuando los consumas!

Cuando se trata de comprar alimentos, a menudo se asume que lo mejor es siempre lo fresco, pero no siempre es así. Desde el punto de vista nutricional, por ejemplo, a veces es mejor consumir ciertos productos congelados porque se recolectan en su punto máximo de madurez y algunos nutrientes valiosos (como el licopeno en los tomates enlatados) se absorben incluso mejor así que en su versión enlatada…

¿Qué elegir, entonces? Aquí tienes los pros y los contras de cada tipo de producto. ¿Fresco, congelado, deshidratado o enlatado? ¡Toma nota y elige el que mejor se adapte a tus necesidades!

Productos frescos

Pros: Los productos frescos vienen en una gran variedad de formas, tamaños y colores atractivos. Ricos en nutrientes en su estado natural sin procesar, estos alimentos no cuentan con aditivos, conservantes, azúcares añadidos, sodio, ni grasas de ningún tipo. Además, su compra favorece la alimentación de temporada, generalmente de mayor calidad.

Contras: La vida útil de los alimentos frescos es mucho más corta que la de los alimentos congelados o enlatados. Además, en algunos casos pueden tener un valor nutricional más bajo dependiendo de cuánto tiempo se hayan almacenado. En cualquier caso, los alimentos frescos son siempre más caros.

alimentos frescos
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Productos enlatados

Pros: Los productos enlatados son más fáciles de almacenar, tienen una vida útil muy larga y son generalmente más baratos que el resto de versiones. Algunos alimentos enlatados ofrecen mayores beneficios para la salud (como el licopeno en los tomates enlatados). Además, su fibra puede ser más fácil de digerir que en los tipos frescos.

Contras: Ciertos productos enlatados pueden contar con excesos de azúcar o sodio. Debes tener cuidado con las abolladuras o bolsas de aire en las latas, que pueden indicar un crecimiento bacteriano dañino.

Productos congelados

Pros: Los alimentos congelados se recogen y congelan en el punto máximo de madurez para mejorar el sabor y el valor de los nutrientes que contienen. Son más fáciles de almacenar en un congelador, cuentan con una vida útil muy larga y suelen ser menos costosos que otras formas de producto.

Contras: Algunos alimentos congelados contienen más sal, azúcar y grasas. Además, su textura no será tan crujiente ni fresca una vez descongelados y cocinados y su sabor puede variar.

Productos secados

Pros: Los productos secos (o deshidratados) se pueden llevar a cualquier lado sin necesidad de tener que refrigerarlos. Pueden ser rico en valiosos nutrientes como el hierro o la fibra, tienen una vida útil larga y la gran mayoría de ellos son ligeros, pesan poco y tienen un gran sabor concentrado.

Contras: Aunque gran concentrados en nutrientes, estos alimentos también pueden contener demasiadas calorías. En frutas que son naturalmente ácidas, como los arándanos, en general su versiones secas incluyen azúcares añadidos. Algunos alimentos secos también contienen sulfitos.

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