¿Galletas en el Desayuno?

¡Abstente de galletas!, claman la mayoría de las dietas de control de peso. Pero ¿siempre?
La doctora Pilar Senpau, experta en nutrición, explica: "Siempre es mejor que los hidratos o los azúcares que necesitamos durante el desayuno sean de absorción lenta como los del pan; de lo contrario, podemos provocar una secreción desmesurada de insulina por parte del páncreas y una posterior hipoglucemia, de modo que en poco rato queramos volver a comer. Eso es lo que nos pasa cuando comemos caramelos. No obstante, si un día nos levantamos con ganas de comer galletas, no pasa nada; simplemente procurad acompañarlas con frutos secos, ya que así sus proteínas retrasarán la absorción del azúcar rápido de las galletas. Sabremos que hemos desayunado correctamente a nivel energético si durante las siguientes dos o tres horas podemos funcionar a pleno rendimiento sin padecer decaimiento, falta de concentración o mareos". Y agrega: "Desconfiad de una dieta que únicamente os permita desayunar un triste café. A esas horas necesitamos reabastecer los depósitos para que, al abrir los ojos, tengamos suficiente energía para buscar un resplandor tanto si brilla el sol como si no".

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