Gatillazo, falta de seguridad… ¿Qué les pasa en la cama?

¿Y si conocemos lo que les ocurre a ellos en la cama? Aquí tienes las soluciones del sexólogo.

¿Y si conocemos lo que les ocurre a ellos en la cama? Aquí tienes las soluciones del sexólogo.

Gatillazo

 "La pérdida de la erección es una de las situaciones más temidas para un hombre", explica el sexólogo José Bustamante, vicepresidente de la Asociación de Especialistas en Sexología. "Es un mecanismo que requiere relajación; el estrés y la ansiedad son sus enemigos. Cuando no es orgánico, suele deberse al miedo a fallar; es decir, es una suerte de profecía autocumplida". ¿Qué se puede hacer? "Lo primero relativizar, asegurarse de que la pareja no se culpa por ello y no dar por concluida la relación: seguimos teniendo manos y boca para disfrutar. La erección puede surgir y, si no, lo habremos pasado bien".

 

Falta de seguridad

"Por suerte hemos perdido la hegemonía sexual; el sexo ya no solo es cosa nuestra. Hombres y mujeres somos cada vez más libres de expresar nuestra sexualidad. Sin embargo, esto ha hecho que en muchos emerjan las dudas ante una mujer sexualmente activa, capaz de expresar qué y cómo le apetece. Ser hombre no es estar siempre dispuesto y a punto. Nuestra liberación sexual está pendiente y parte de ella es perder el prejuicio del machoman; hemos de aceptar que somos vulnerables. El sexo no es solo el coito; se puede recibir y proporcionar placer de muchas maneras".

Demasiado rápido

No controlar cuándo la eyaculación precoz aparece en escena es otro problema. "No hay que obsesionarse: el control absoluto sobre ella no es algo frecuente ni mucho menos. Lo que sí es un objetivo razonable es llegarnos a acoplar ambos, y eso pasa tanto por que uno controle mejor el momento como por ampliar el universo sexual: la penetración no es la única forma de alcanzar el orgasmo", apunta.

 

¡Más mimos!

"Los hombres hemos empezado a conectar con nuestro lado emocional y muchos interpretan el sexo como algo más que un intercambio de placer: buscan el afecto, la intimidad, ya sea con una pareja estable o casual y por muy lascivo que haya sido el acto en sí. Un poco de cariño, comprensión y empatía -la verdad- nunca está de más".

Continúa leyendo