Harina de trigo sarraceno: descubre todas sus propiedades

Es un ingrediente de moda porque no tiene gluten, pero lleva toda la vida con nosotros.

La harina de trigo sarraceno tiene mucha presencia en supermercados que intentan ofrecer alternativas sin gluten a sus clientes, ya que está es la característica diferencial de este producto.

Desde que el pan ha vuelto a tomar protagonismo en los barrios gracias a la proliferación de panaderías artesanales y ha conquistado más espacio también en supermercados, es probable que te haya llamado la atención uno de los tipos de pan que está más de moda: el hecho con trigo sarraceno. 

El motivo de su boom, sabor aparte, es que es un pan que no tiene gluten, lo cual le convierte en apto para celiacos, que por fin pueden disfrutar de un pan en condiciones.

Propiedades nutricionales

Sin embargo, la realidad es que el trigo sarraceno no es un cereal, de ahí la explicación de que no tenga gluten. También conocido como alforfón, es un pseudocereal, ya que se obtiene de las semillas de una planta de la misma familia del ruibarbo.

El trigo sarraceno tiene virtudes nutricionales; es más, para muchos especialistas en nutrición es más completo que el trigo blanco, del cual se obtiene la harina común, menos recomendable a su vez que la integral. Fundamentalmente, dos son las virtudes del trigo sarraceno, que se consume en harina: su índice glucémico medio bajo -es recomendable para diabéticos- y su alto contenido en proteínas. A estas dos virtudes se puede añadir una tercera, su notable aportación de fibra, tan necesaria para nuestra salud.

Utilidades en cocina

La harina de sarraceno se utiliza no solo para productos aptos para la celiacos, sino que es el ingrediente principal de las galettes bretonas, esos creps que parecen integrales por su aspecto más oscuro, o los fideos soba, típicos de la cocina japonesa. En ambos casos, el trigo sarraceno es el motivo de su aspecto visual, con ese color tan característico que se puede confundir con el de las harinas integrales de trigo.

Para utilizarlo en la cocina de casa, además de para hacer pan y creps salados, como ya hemos mencionado antes, la harina de trigo sarraceno es ideal como alternativa a la común para elaborar galletas, bizcochos o tartas sin gluten que estén tan ricas como las que sí lo llevan. 

Hay muchas recetas a golpe de clic en la red con este ingrediente como protagonista, que ya no es tan difícil de conseguir. En la mayoría de lineales del supermercado donde encuentres harina común verás que hay muchas otras opciones: de avena, por ejemplo, y también de trigo sarraceno. Dale una oportunidad porque desde el punto de vista nutricional es un alimento muy interesante.

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