Hipnosis, ¿en qué puede ayudarte?

Aunque suena a película, la hipnosis es capaz de acelerar los resultados de otras terapias. Te lo explicamos.

Aunque suena a película, la hipnosis es capaz de acelerar los resultados de otras terapias. Te lo explicamos.

 

¿En qué consiste?

"Lo primero que hay que aclarar es que no se pierde la conciencia. Por lo tanto, durante una sesión de hipnosis la parte consciente de la persona se percata de lo que ocurre y adopta un papel de espectador respecto a lo que está sintiendo", explica Teresa García Sánchez, directora del Instituto Erickson en Madrid.  Así, se trata de "llevar a la persona a un estado de especial receptividad o permeabilidad en el que las ideas que se le sugieran se graben más profundamente y, por lo tanto, el aprendizaje sea mucho más rápido", añade José Elías, presidente de la Asociación Española de Hipnosis.

 

Una técnica complementaria

"Hay que entenderla como una terapia que completa otras, que cataliza, por ejemplo, muy bien con la terapia cognitiva", dice el mismo experto. De este modo, la hipnosis sirve de ayuda o apoyo a otras técnicas psicológicas.

¿Qué problemas ayuda a solucionar?

Las situaciones más habituales que se tratan son: "Potenciación de la autoestima; depresión; adicciones y problemas de hábitos (alcohol, fumar); ansiedad, estrés y fobias; manejo del dolor (especialmente el crónico, fibromialgia); desórdenes psicosomáticos (alergias, alopecias, por causas emocionales); problemas de alimentación y obesidad; de estudio y concentración; desarrollo de capacidades mentales en el deporte: eliminación de un gesto técnico, pensamientos negativos, etc.", apunta Elías.

 

Hipnoterapia, la clave

Es la 'gran diferencia' para llegar a la solución de dichos problemas. Porque hay que diferenciar entre la hipnosis y la hipnosis aplicada a una terapia psicológica. "La hipnosis es llevar a la persona a un estado hipnótico, similar al sueño, en el que la conciencia en cierta medida está aletargada, mientras que en la hipnoterapia se lleva a un estado hipnótico pero mentalmente receptivo, es decir concentrado, y ese el gran poder que añade a la técnica o terapia que se aplica en el estado hipnótico. Aquello que hacemos muy concentrado se recuerda e integra más fácilmente en nuestra mente, por lo tanto el aprendizaje es mucho más rápido", explica el experto.

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