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La importancia de la dieta saludable en un empleo sedentario

Trabajar desde un lugar de confort en tu propia casa es un gran punto a favor, si bien la falta de movilidad puede ser sin duda un punto en contra. El trabajo sedentario tiene un efecto negativo en la dieta de una persona, sobre todo si esta no la cuida.

La llegada de las nuevas tecnologías al mundo laboral no hace sino motivar esa nueva modalidad a la que muchos tenían pánico antes de la pandemia y que ahora se ha convertido en el mejor aliado: el teletrabajo. Una nueva forma de entender los procesos laborales que se disparó, según Eurostat, en un 121% en España en 2020. Un mecanismo de empleo que tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Quizá trabajar desde un lugar de confort en tu propia casa es un gran punto a favor, si bien la falta de movilidad puede ser sin duda un punto en contra. El trabajo sedentario tiene un efecto negativo en la dieta de una persona, sobre todo si esta no la cuida.

Hay algunos empleos que requieren estar sentados durante muchas horas y por tanto en todo ese tiempo la capacidad de gastar calorías es mínima. Diversos expertos aseguran que el teletrabajo suele derivar en casi un tercio del día sin actividad física y mayormente sentado, y si a eso le sumamos otro tercio para dormir, nuestro cuerpo puede sufrir una clara falta de actividad. Y eso acaba afectando también a la mente. Aunque es obvio que depende del tipo de empleo del que estemos hablando, porque a estas alturas los hay de todo tipo y que utilizan toda clase de herramientas.

Para aquellos que trabajen como entrenadores personales a distancia o monitores de gimnasio online, no estaremos ante el caso más claro precisamente. Esta es una modalidad que se extendió durante la pandemia y que fue muy habitual entre estos centros. Para aquellos que ejerzan de administrativos el cambio sí pudo ser significativo, pues el boca a boca con los clientes y los vaivenes de oficina se suprimieron. Incluso para aquellas profesiones nacidas a raíz de internet y del mundo del ocio, como puede ser el jugador de poker, ha acabado afectando. Cualquier partida de Texas Holdem, la categoría que arrasa en este mundillo, requiere de una gran carga mental en la que también tiene su efecto el físico.

Si pensamos en una actividad como esta que se ha convertido en profesional, observaremos que aunque no es imprescindible, cuidarse y estar en forma ayuda a estar más finos en la toma de decisiones. La dieta también afecta a lo psicológico, al igual que la salud de la mente es también la salud de nuestro cuerpo. No se puede entender la una sin la otra y por eso es clave que vayan de la mano.

Pero, ¿qué es entonces lo más adecuado para ingerir si tenemos una ocupación de este tipo? No hay un remedio mágico, al igual que es necesario escapar de esas dietas milagro que no están adaptadas para todas las personas y en las que al igual que se pierden calorías se pueden recuperar muy rápidamente. Sin prisa pero sin pausa, como diría el refrán, y optar por lo que tenemos cerca es lo recomendable.

Sí a lo mediterráneo

Antes de abordar lo que sería una dieta sana e ideal para personas con un trabajo sedentario, el primer consejo que podemos abordar es el de no obsesionarse con la dieta. En muchas ocasiones la obsesión puede llevar a cometer locuras y graves errores que pueden derivar en problemas todavía mayores. Todo en su justa medida es beneficioso. Los excesos de elementos como proteínas, los defectos de otros como hidratos, el dejar de hacer algunas comidas o acabar pasando hambre pueden ser prácticas habituales y nada recomendables. La más equilibrada y beneficiosa de las dietas es la mediterránea y en ella nada te faltará y nada te sobrará.

Cuando hablamos de dieta mediterránea hablamos de una ingesta de frutas y verduras como elementos más significativos, pero que debe ir acompañada de carne o pescado hecho a la plancha preferentemente. Los cereales también son clave porque aportan mucha fibra y las legumbres también van a tener su peso. Aunque son las frutas las que van a tener más presencia en nuestras comidas. Tanto en las principales y de más aporte calórico, como en los tentempiés de entre horas que de tanta ayuda pueden resultar. Quizá en la noche es cuando no son recomendables, al ser elementos pesados a la hora de hacer la digestión.

Alimentos fritos, de picoteo o precocinados no van a ser buenos para nuestro día a día. Es evidente que para alguien que puede trabajar desde casa son una buena opción cuando no posee mucho tiempo para preparar comida. Sin embargo, tienes la posibilidad de estar en la comodidad de tu hogar y tener todo a mano, intenta buscar un hueco para cuatro o cinco comidas al día que puedas elaborar por ti mismo y que sacien tu estómago. Hay muchas maneras de consumir alimentos sanos y que tengan muy buena pinta. Solo hay que buscarlos.

Y al margen de esto, es evidente que el ejercicio físico es clave. Incluso desde casa con cuatro sencillos pasos puedes elaborar una rutina que mantenga tu cuerpo en forma y tu mente ocupada y desconectada por un tiempo. Siempre clave en cualquier dieta también.

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