¿Intolerancia a la Lactosa?

¿Te sienta mal el café con leche del desayuno? Tal vez sufras intolerancia a la lactosa, un problema muy común en adultos que afecta aproximadamente al 15 % de la población española.
¿Qué es? Se trata de una afección de la mucosa intestinal que surge cuando no se produce la enzima lactasa, responsable de que se metabolice la lactosa (el azúcar de la leche). Cuando el intestino delgado no tiene suficiente lactasa para digerir toda la lactosa que se toma, ésta –parcialmente digerida- pasa al intestino grueso provocando náuseas, dolor o hinchazón abdominal, gases, diarrea…
¿Cuándo aparece? Algunas personas notan sus efectos de forma inmediata, nada más tomar un lácteo o derivado; otras, con un umbral de tolerancia más alto, tardan más por lo que la relación causa-efecto es difícil de determinar en ellas. Además, la sensibilidad a la lactosa puede variar con el tiempo y en función de la salud.
¿Intolerancia primara o secundaria? Se habla de primara cuando el origen es genético y se nace ya con ella. La secundaria está originada por otro problema (intolerancia al gluten o alas proteínas de la leche de vaca, operaciones quirúrgicas, virus…).
¿Existe tratamiento? Para la intolerancia genética no existe (no se recupera la enzima). Los síntomas sólo se alivian dejando de tomar productos que presenten lactosa. En el caso de la intolerancia secundaria, hay que corregir la causa originaria para acabar con el problema.
¿Qué podemos hacer? Sustituir la leche de vaca y de otros mamíferos por leche vegetal (de soja, avena, arroz) y hacer lo mismo con los derivados (reemplazar el yogur por preparados alternativos de soja).
En la farmacia encontrarás comprimidos masticables de lactasa (Nutira).
 
Para saber más: ADILAC (Asociación de Intolerantes a la Lactosa)

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