Así funciona la dieta antiinflamatoria

Se trata de un plan a largo plazo basado en las líneas maestras de la dieta Mediterránea.

El doctor formado en la universidad de Harvard, Andrew Weil, es la mente pensante tras la dieta antiinflamatoria, un plan alimentario que se basa en la exclusión de los alimentos procesados, los azúcares y las grasas saturadas.

Más que una dieta, es un régimen que tiene como objetivo comer mejor de forma sostenida. Está basado en la teoría de que la inflamación celular es la causante del envejecimiento y las enfermedades crónicas graves, como por ejemplo la obesidad y la diabetes.

Al estar basada en nuestra dieta Mediterránea, sus líneas maestras te resultarán muy familiares, ya que propone el consumo de grasas “buenas” procedentes de alimentos como los frutos secos, el aceite de oliva virgen extra y el pescado, entre otros. Esto último se explica porque la teoría de la inflamación se basa en que existe un desequilibrio en el consumo de omega 3 y omega 6, y las mejores mejores fuentes de omega 3 son los pescados azules.

Qué propone

Aboga también por el abundante consumo de frutas y verduras, y también de cereales de grano entero, y limita el consumo de carne y aumenta la importancia de las legumbres con respecto a dietas ricas en carne. Hay que recordar que la carne roja es un ingrediente muy importante en la cultura gastronómica norteamericana, de donde es oriundo el doctor Weil.

Además, le da una notable importancia a los ingredientes ricos en grasas omega 6, presente sobre todo en los aceites vegetales como el de soja. Y también recomienda reducir a la mínima expresión posible, a poder ser a eliminarlos por completo de la dieta, los carbohidratos de alto índice glucémico. Estos son aquellos productos ultraprocesados, y todo aquel alimento que contenga azúcares en su composición que no estén presentes en él de forma natural. Por supuesto, en línea con este último apunte, también prohíbe el consumo de bebidas azucaradas.

No es, por lo tanto, una dieta pensada para perder peso, sino para seguir un estilo de vida más saludable. No es restrictiva, por lo que de entrada no se pierde mucho peso, pero el organismo estará muchísimo mejor protegido y más fortalecido.

En definitiva, es un régimen alimentario que se aleja del concepto de dieta milagro, ya que no es apto para personas que lo que desean es adelgazar de forma inmediata. Comer de forma saludable a través de hábitos recomendables implica un proceso gradual que rara vez es compatible con aquellos planes que prometen una pérdida de kilos importante a corto plazo. 

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