La esteatosis hepática (hígado graso) puede aumentar el riesgo de COVID-19 grave

Como alertan distintos estudios científicos, el hígado graso sería un factor de riesgo más para la aparición de COVID-19 grave, aumentando las probabilidades de hospitalización.

Recientemente, una nueva investigación publicada en Frontiers in Medicine (Gastroenterology), ha revelado que las personas que presentan obesidad y, además, hígado graso severo, tendrían cinco veces más probabilidades de necesitar hospitalización por la COVID-19, la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 (nuevo coronavirus).

Como ya se ha conocido tras la publicación de otros estudios y de diferentes estadísticas relacionadas con el porcentaje de enfermos que han precisado hospitalización tras contraer la COVID-19, la obesidad a menudo se relaciona con un riesgo mayor de sufrir COVID-19 grave.

A su vez, el exceso de peso también se asocia con una acumulación de grasa en el hígado, lo que puede ocasionar una enfermedad hepática conocida como hígado graso (médicamente denominada bajo el nombre de esteatosis hepática). Así, los datos sugieren que los pacientes con obesidad tienen un riesgo mayor de enfermarse gravemente con la COVID-19.

De hecho, la Federación Mundial de Obesidad ofreció algunos informes recientes que sugieren que, solo en Estados Unidos, el 50 por ciento de las personas hospitalizadas con COVID-19 tenían obesidad. A su vez, un nuevo informe llevado a cabo por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), indica que el 78 por ciento de las personas que fueron hospitalizadas, tuvieron que ser conectadas a un ventilador o murieron a causa de la COVID-19 tenían sobrepeso u obesidad.

En el estudio publicado recientemente, los resultados obtenidos a través del estudio de imágenes, que indagó sobre la posibilidad de si tener exceso de grasa en el hígado podría influir realmente o no en la gravedad de la COVID-19 en personas obesas, mostró que las personas obesas con hígado graso tenían cinco veces más probabilidades de necesitar hospitalización, algo que no ocurrió con las personas que tenían obesidad pero no hígado graso (es decir, presentaban un nivel de grasa hepática normal), por lo que no tenían un riesgo mayor de ser hospitalizadas.

Como manifiestan los expertos, es fundamental comprender cuál es la contribución real de la grasa hepática al riesgo. Y es que “la esteatosis hepática en lugar de la obesidad subyacente aumenta el riesgo de infección y hospitalización por la COVID-19”. 

Este mismo estudio, de hecho, mostró que los participantes que habían dado positivo por COVID-19 tenían más probabilidades de tener una mayor cantidad de grasa hepática.

Hígado graso y coronavirus
Foto: Istock

Es más, los resultados del estudio demostraron que la enfermedad del hígado graso preexistente es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de una enfermedad grave en personas con COVID-19, lo que, en realidad, plantearía una serie de interrogantes importantes sobre el papel de la esteatosis y la lesión hepática relacionada como factor modificador de la enfermedad.

Y es que, como indican los expertos en el estudio, “determinar todos los factores de riesgo para una mayor gravedad de COVID-19 es crucial para ayudar a dar forma a las medidas de política pública para proteger a estas personas de alto riesgo, como la priorización de las personas para las vacunas, el distanciamiento social, o el acceso a la medicina personalizada con la que guiar a las intervenciones clínicas y a los cambios en el estilo de vida”.

Otros estudios anteriores han mostrado los mismos resultados

Lo cierto es que estudios anteriores ya habían alertado sobre el riesgo de que el hígado graso sea un factor que influya en la gravedad de la COVID-19, aunque los expertos desconocen por el momento cuál es realmente el mecanismo que influye en ello.

Por ejemplo, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota, la Universidad de Miami y la Escuela de Medicina Johns Hopkins, encontró que tener esteatosis hepática se asociaría con mayores probabilidades de ingreso hospitalario debido a la COVID-19.

En esa investigación, los expertos encontraron que, con cada año adicional de evolución de esteatosis hepática no alcohólica o esteatohepatitis (hígado graso con inflamación), se asociaba igualmente con un riesgo significativamente mayor de hospitalización después de contraer la COVID-19.

Otro estudio, esta vez llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, y cuyos resultados fueron publicados en The Journal of Hepatology, sugirió que las personas con obesidad y esteatohepatitis no alcohólica presentan un riesgo mayor de desarrollar una forma grave de COVID-19, debido a que presentan una mayor expresión del receptor ACE2, una proteína que se encuentra en la superficie de las células a las que se adhiere el virus tras la infección, permitiendo que el SARS-CoV-2 pueda introducirse más fácilmente en las células.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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