La mejor postura para dormir

No hay fórmulas infalibles, pero sí algunas recomendaciones. Conoce la mejor postura para dormir.

Lo más adecuado

Las mejores posturas para favorecer el descanso no son otras que las que naturalmente adoptamos. Si el cuerpo las ha elegido de manera espontánea, seguramente sea porque ha encontrado en ellas la comodidad que necesita para el reposo prolongado. “En principio, si se está sano, debe seguirse la tendencia natural. De hecho, por la noche cambiamos muchas veces de postura”, recuerda el doctor Juan Pareja Grande, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid.


En cualquier caso, los expertos coinciden en que la posición fetal es una de las posturas más indicadas. “La columna vertebral descansa mejor”, explica Irma Gutiérrez, coordinadora del equipo de fisioterapeutas de UrbanFisio.com. Y mejor sobre el lado izquierdo, para no comprimir los nervios del hígado.

Nunca boca abajo

Del mismo modo, la “bestia negra” de las posturas para dormir es boca abajo, porque podría provocar dolores y lesiones en la columna vertebral.

Si habitualmente padeces de reflujo esogástrico, evita recostarte colocándote del lado derecho y levanta la cabecera de la cama unos 20 centímetros. Si padeces algún tipo de enfermedad pulmonar o patología cardíaca, eleva la cabecera o duerme con dos almohadas para favorecer una correcta respiración.

Por su parte, las posturas recomendadas en caso de lumbalgia son la fetal y boca arriba. Pero en este último caso es importante recordar que estar tendida de espaldas horizontalmente favorece los ronquidos y las apneas. Esto se debe a que la lengua se desplaza hacia atrás y disminuye la apertura faríngea, lo que provoca una obstrucción del paso de aire.

 

La almohada ideal

Lo importante no es tanto cómo es la almohada sino cómo se utiliza, advierte Irma Gutiérrez, que recomienda usar “la de toda la vida”, sin diseños ni correcciones ergonómicas. Para proteger las cervicales, es importante que la almohada consiga una alineación de la posición de la cabeza y el cuello similar a la que tendríamos si estuviéramos despiertos y de pie.
Por último, los brazos deberían "estar colocados a los lados del cuerpo o bien doblados y encima de él", dice el doctor Pareja. Hay que evitar que sobresalgan del borde de la cama para impedir compresiones sobre los nervios de las extremidades superiores (esto puede ser causa de una parálisis compresiva).

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