Música clásica y deporte para mejorar la vida de los enfermos cardiovasculares

La Fundación Española del Corazón (FEC) sugiere que la música clásica puede ayudar a mejorar la vida de las personas con enfermedades cardiovasculares.

Hasta la fecha, se sabía que la música clásica puede ser útil como método de relajación, por eso durante mucho tiempo se ha utilizado para gestionar el estrés en distintos campos médicos. Ahora, además, la Fundación Española del Corazón (FEC) sugiere que, tal como indican algunos estudios publicados este año, puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que sufren enfermedades cardiovasculares como la angina de pecho.

 

En concreto, según uno publicado en International Journal of Clinical Medicine, escuchar música clásica dos veces al día durante un período de un mes puede mejorar la calidad de vida de las personas con angina estable. La Dra. Regina Dalmau, Cardióloga de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario la Paz de Madrid, asegura: “La música tiene efectos sobre las emociones, que a su vez se traducen en cambios biológicos como la disminución de hormonas de estrés, la reducción de la frecuencia cardiaca o de la tensión arterial".

 

"Buscar cambios biológicos favorables que reduzcan el estrés puede tener un beneficio terapéutico. De hecho, la musicoterapia se ha tratado de explorar muchas vecese. Demostrar sus efectos biológicos a nivel experimental puede resultar difícil, y siempre habrá alguien que ponga en duda la metodología de estos estudios. Pero lo que está claro es que la música, a quien le gusta, le produce placer y emociones positivas, y eso se traduce en mejoría de la calidad de vida”, continúa Dalmau.

La FEC recuerda que el estrés prolongado incrementa el riego cardiovascular, ya que activa el sistema nervioso simpático, aumentando la presión arterial y la frecuencia cardiaca, liberando hormonas vasoconstrictoras y elevando la demanda de oxígeno del corazón. Por ello, las actividades que favorezcan la relajación (y la musicoterapia es una de ellas), pueden ser de gran utilidad tanto para la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares como para la prevención secundaria, siempre junto al tratamiento prescrito por los especialistas.

 

Cabe destacar que en distintas guías de práctica clínica se recomienda la inclusión del tratamiento de los factores psicosociales y la inclusión de técnicas de relajación para el correcto abordaje del paciente.

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