La Píldora Más Vendida, Bajo Sospecha

Hace unos días saltó la bomba: Diane 35 dejará de venderse en Francia por su riesgo de trombosis. España y la UE estudian su postura.  Desde 2002, se recomendaba sólo para el acné, pero muchas mujeres la han mantenido como anticonceptivo
Las autoridades sanitarias francesas han decidido, unilateralmente, prohibir la venta de Diane 35 (y de sus más de 30 genéricos) al vincularla a la muerte de cuatro mujeres por trombosis venosa, a más de 125 accidentes vasculares y a un derrame cerebral. Pero este no es el único preparado hormonal en estar en el punto de mira. El pasado 29 de enero, la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) anunció que su homóloga europea ha iniciado una revisión de los anticonceptivos orales combinados de tercera y cuarta generación (los que tienen como principios activos desogestrel, gestodeno, norgestimato, drospirenona o nomegestrol; entre ellos, las famosas píldoras Yasmin o Yaz), además de Diane 35.
Más riesgo de trombos
Las precauciones no son para menos: una trombosis venosa es algo muy grave. “La clave está en los factores de coagulación”, explica José Ángel Espinosa, Jefe Adjunto de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Quirón Madrid. “Los anticonceptivos orales, elaborados con los estrógenos y progestágenos sintéticos, elevan el riesgo de trombos porque los alteran”.
Un básico en la farmacia
Diane nació hace más de 30 años y se comercializa en más de 100 países del mundo. La han consumido millones de mujeres (a día de hoy, en España, lo están tomando unas 150.000 mujeres; en Francia, 350.000). Al principio (hasta 1995) fue comercializada como un anticonceptivo, pero a partir de 2002 se reforzó en España, y en todo el mundo, el consejo de utilizarla sólo para casos de acné grave, hirsutismo, alopecia androgénica (caída de pelo) y ovario poliquístico, lo cual no siempre se ha respetado. El laboratorio que la comercializa, Bayer, avisa en su prospecto de la probabilidad de estar involucrada en la formación de trombos en determinadas pacientes (fumadoras, obesas, mujeres con insuficiencia venosa previa...). También dice que puede provocar retención de líquidos, empeorar algunas migrañas... Nada muy diferente de los efectos secundarios que tienen otros anticonceptivos. Entonces, ¿dónde está la diferencia? La AEMPS lo deja  claro: el número de muertes y problemas hace pensar que el riesgo de Diane 35 y de los orales de tercera y cuarta generación es más elevado.
Y si estás tomándola, ¿qué?
Dicho organismo recuerda a las usuarias, como norma general, la necesidad de seguir las instrucciones del prospecto del medicamento para garantizar su uso seguro. Si estás tomando Diane 35 o una píldora de tercera o cuarta generación, lo mejor es que no interrumpas el tratamiento por tu cuenta y consultes con tu ginecólogo o, en caso de no ser posible, con tu médico de cabecera. Léete detenidamente el prospecto por si estás dentro de las personas para las que tomar Diane 35 supone más riesgo (fumadoras, diabéticas, hipertensas...) y, si eres de las que aún están tomándolo como anticonceptivo, plantéate junto a tu médico la posibilidad de cambiar de píldora, pero no la dejes bruscamente.
Un cóctel en entredicho
Según la AEMPS, "el riesgo de trombo por el uso de anticonceptivos es poco frecuente –entre 20 y 40 casos por cada 100.000 usuarias y año–, pero en los orales de tercera y cuarta generación y en los combinados de ciproterona (Diane 35), el rango de riesgo es superior”.

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