La prueba que demuestra por qué hay que lavarse las manos antes de tocar la comida

Muchas veces parece una exageración pero después de ver este documento gráfico te quedará claro que siempre debes lavarte las manos antes de tocar la comida.

Cuando surgen noticias de establecimientos de hostelería que venden comida o bebida con bacterias fecales nos llevamos las manos a la cabeza y no entendemos por qué ocurren estas cosas. Sin embargo, luego llegamos a nuestra cocina y nos saltamos las normas de seguridad alimentaria con toda la alegría del mundo… ¿Sabías que la bayeta de la cocina puede acumular hasta seis veces más bacterias que el botón de la cadena del váter? Pues eso, que si no tenemos en cuenta algunas normas básicas, la cosa puede acabar en disgusto...

En la foto de este artículo podemos ver lo que ocurre cuando tocamos la comida sin lavarnos las manos o incluso usando un gel sanitario de limpieza en seco. Desde luego que en este caso, una imagen vale más que mil palabras.

Miguel Ángel Lurueña, tecnólogo de alimentos y autor del blog Gominolas de petróleo, compartió esta imagen en sus redes sociales y causó un gran impacto entre sus seguidores. En ella se muestra una parte del resultado de un experimento que realizó Jaralee Annice Metcalf, una profesora estadounidense, cuyo objetivo era que sus alumnos fuesen conscientes de la la importancia de llevar una buena higiene y que no se olvidasen de lavarse las manos antes de tocar la comida.

¿En qué consistió el experimento de esta profesora?

Experimento de pan contaminado
Foto: Facebook Jaralee Annice Metcalf.

Aprovechando el comienzo de la temporada de gripe, la profesora Jaralee Annice Metcalf, decidió hacer el siguiente proyecto de ciencia con sus alumnos: metieron una rebanada de pan sin tocar en una bolsa de plástico (la muestra de control), otra la tocaron con las manos sucias, la tercera la tocaron después de haberse lavado las manos con jabón en seco, la cuarta fue tocada tras haberse lavado las manos con agua caliente y jabón y una quinta la pasaron por la superficie de sus ordenadores personales.

Guardaron las bolsas herméticas con el pan durante tres o cuatro semanas y pudieron comprobar con sus propios ojos el resultado de este test:

- La rebanada de pan que había pasado por la superficie de sus ordenadores estaba completamente cubierta de moho y en unas condiciones muy malas.

- La que tocaron con las manos sucias también mostraba un estado avanzado de descomposición y presencia de moho.

- El pan que manipularon con las manos limpias con jabón en seco tenía seguía teniendo moho, aunque en menor medida que las anteriores.

- La que fue manipulada con las manos limpias estaba prácticamente igual que la muestra de control.

Con esto quedó bastante claro que el desinfectante de manos no es suficiente para llevar una correcta higiene y que lo mejor es recurrir al agua caliente con jabón.

También se puso de manifiesto la cantidad de microorganismos que hay en el ordenador, a pesar de que a simple vista nos parezca que está limpísimo.

¿Por qué los geles en seco no son tan efectivos?

Este tipo de productos son muy usados en centros de salud y hospitales para llevar una higiene muy escrupulosa, pero hay que partir de la base de que el profesional sanitario tiene las manos limpias y lo utiliza para mejorar todavía más la higiene y evitar bacterias.

En el hilo de Twitter de Esther Samper, doctora en medicina regenerativa, queda bastante bien explicado el uso que habría que darle a este tipo de productos.

Como bien detalla la experta, la medida de salud pública más efectiva y recomendada por los expertos es usar agua y jabón para lavarse las manos. Y la razón es que los geles en seco no limpian. Si las manos están de moderada a intensamente sucias, estos productos pierden buena parte de su poder desinfectante mientras que el agua y jabón limpia y desinfecta.

Con todo esto sobre la mesa se pone de manifiesto la importancia de lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente antes de tocar la comida y como medida para prevenir enfermedades como gripes, catarros o problemas estomacales. Después de ver estas imágenes, ¿volverás a comer sin lavarte las manos?

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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