La sal “invisible” de los alimentos

¿Sabes realmente la cantidad de sal que consumes durante el día? La sal se encuentra en muchísimos alimentos que consumimos y llevar un control sobre ella es bastante difícil, teniendo en cuenta que muchas veces está oculta.

Tomar sal en grandes cantidades durante el día no es nada bueno, ya que puede ser tan adictiva como una droga. Además el exceso de consumo de sal está relacionado directamente con enfermedades graves, por eso muchas veces es excluida de muchas dietas.


Según un estudio de las universidades de Duke y Melbourne, la sal puede llegar a ser tan adictiva como la cocaína. Y aún hay más, el 80% de la sal que consumimos a lo largo del día está oculta en los alimentos precocinados o ya preparados, por eso se recomienda reducir su consumo o directamente tratar de evitar este tipo de alimentos. Lo mejor es apostar por alimentos frescos, ya que es la única manera de controlar la sal que consumimos durante el día.


Fijarse en las etiquetas de los productos que añadimos a la cesta de la compra es lo ideal, el problema es que las etiquetas no están nada claras. En muchos casos no aparece la cantidad de sal, únicamente la se sodio. Así que si quieres saber la cantidad real de sal que tiene, multiplica la cantidad de sodio de la etiqueta por 2,5 y tendrás el resultado.

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Pero, ¿por qué es “mala” la sal?


La sal está compuesta por un 60% de cloro y un 40% de sodio. El sodio no es bueno para la salud, sobre todo si es en cantidades muy grandes, ya que aumenta la presión arterial. De hecho los expertos recomiendan, únicamente, 2 gramos de sodio al día.


Dónde está la sal “invisible”


La sal se encuentra, principalmente, en los alimentos procesados, y parece que año tras años se van incrementando las cantidades de sal en los alimentos procesados.


Sobre todo se encuentra en platos de pescado y carne procesados, embutidos, e incluso en bollería y galletas. El pan es otro de los alimentos que cuenta con más sal, y su, porcentajecada vez, va a más. Otros alimentos como el queso de Burgos o el jamón york, se consideran ligeros y dietéticos, pero en cuanto a la sal que contienen, no salen muy bien parados. Por no hablar de los cereales del desayuno, y las salsas.

Clara

Clara Martínez

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